14379883_1796962277184361_1635380175869588420_oSi todo sigue como está, creo que esta temporada El Pavón Teatro Kamikaze se va a quedar con muchos de nuestros momentos teatrales. No hace ni dos semanas que andábamos conociendo su primer espectáculo y ya nos hemos vuelto a acercar a conocer lo que se cuece en el espacio que han habilitado en su ambigú. Este teatro es como una especie de Matrioska donde cada rincón es presumiblemente un nuevo lugar donde poder representar una historia y ellos están dispuestos a aprovecharse de esto.

Y como ya nos anunciaron, El Pavón no sólo va a dar cabida al repertorio Kamikaze, también se abre para dar visibilidad a la dramaturgia contemporánea de nuestro país. Ahí está Jordi Casanovas desde el pasado día 8 y ahora es el turno de José Padilla, que nos trae “Perra Vida”; texto perteneciente a la iniciativa Teatros Ejemplares creado para rendir homenaje en el 4º Centenario de la publicación de las Novelas Ejemplares de Cervantes, iniciativa que se ha puesto en marcha con autores argentinos y españoles, que en breve saldrá publicada. “Perra Vida” está inspirada concretamente en “El Casamiento Engañoso” y tras haberla estrenado este verano en el Festival ClasicOff de la sala Nave 73 y ser el Montaje Ganador del Almagro Off 2016, llega por muy poquitas fechas al Pavón.

La historia nos sitúa en un bar de carretera cualquiera, perdido de la mano de Dios, donde Campuzano y Peralta, dos amigos ex-legionarios, se encuentran tras haberse perdido la pista años atrás. Peralta ahora es comercial y Campuzano es un vagabundo que ha perdido el sentido de la realidad y dice hablar con los perros. En ese mismo lugar conoceremos a Lorenzo y a Estefanía, él es el dueño del bar, un chico joven, guapo, engreído, pero con el mundo por descubrir y ella, la nueva camarera, una joven bella, descarada y con un pasado confuso. Dos historias con más lazos en común de lo que en principio parecen tener.

“Perra Vida” nos habla de quien todo tuvo y todo perdió, de quien creyó en el amor y se encontró con el pozo ciego de la vida, esa misma que nos quieren vender con envoltorio de final feliz y que no es más que una sucesión de malas pasadas sin moraleja que la justifique. José Padilla juega a mezclarse con Cervantes, a juntar sus escrituras, intercambiar ideas, actualizarlas y volver a dejarlas en su sitio para llegar a la conclusión de que la historia está tan vigente ahora como cuando se creó hace cuatro siglos. Tan llena de polvo, de olores acres y ambientes viciados como entonces -Como ahora-. Todo ello muy al estilo del autor, de Padilla me refiero, con situaciones que desembocan en comedia de puñetazo en las costillas, de esas en las que caemos demasiado tarde en la cuenta de que la carcajada que acabamos de soltar nos va a salir cara. En “Perra Vida” nos presenta personajes pasados de vueltas, entrañablemente esperpénticos, que son golpeados por la situación, que les descubre sus auténticas miserias y les hace comprender que su destino no es otro que el ser barridos bajo el serrín del suelo junto al polvo y los escupitajos.

Sus cuatro actores, Diego Toucedo, Nerea Moreno, Samuel Viyuela González y Elisabet Altube, hacen un bello juego interpretativo con aromas a Siglo de Oro, una combinación sorprendente, muy bien resuelta, divertida a veces, conmovedora otras, que se agradece y se disfruta. Es cierto que es un código extraño para contemplar con la cercanía del ambigú, pero enseguida se entra en la propuesta, sin reparos.

Una función llena de decadencia oscura e inmisericorde. Que te deja en la boca el reseco de los malos sueños.

Hay que dar las gracias a las salas y teatros que apuestan por programar ejercicios de doble salto mortal como es “Perra Vida”, pero queremos -y es necesario- un Padilla haciendo temporada en Madrid ya.

FICHA:

Título: Perra Vida (Versión libre de “El Casamiento Engañoso” de Miguel de Cervantes) Texto y Dirección: José Padilla Elenco: Diego Toucedo, Nerea Moreno, Samuel Viyuela González y Elisabet Altube Diseño de Luces: Pau Fullana Escenografía: Eduardo Moreno Creación Sonora y Composición Musical: Alberto Granados Vestuario: Sandra Espinosa Lugar: El Pavón Teatro Kamikaze