Cuando era pequeño era un adicto a las novelas de “Elige tu propia aventura” que publicaba TimunMas, devoraba con verdadero fervor ese tipo de novela por la emoción de lanzarme al vacío del azar para, según la opción que más me llamase la atención, desatar los acontecimientos en los que deberían desenvolverse los protagonistas y si no me gustaba, poder volver hacia atrás y elegir un nuevo destino que modificara el desenlace de manera radical. Podía pasarme horas y horas jugando con los libros hasta agotar todas las posibilidad por las que hacer pasar a los personajes.  CARTEL-La-grieta-entre-animales-salvajes-Remiendo-Teatro-Premio_Lorca_Teatro_Andaluz_2016

Al salir de ver “La Grieta Entre Animales Salvajes” recordé este tipo de libros e imaginé como habría podido ser el proceso de creación de sus autores: Gracia Morales y Juan Alberto Salvatierra.Premio a la Mejor Autoría Teatral en los IV Premios Lorca Teatro Andaluz 2016– Colocar sobre la mesa mil destinos absolutamente dispares que jugaran con estos tres personajes, llevarles allá donde más les placiera, pero sin tener que descartar el resto de opciones, sin un camino prefijado. -¿Puede haber algo más suculento para un creador?- Pensar que, en función a las circunstancias que se desaten, en el preciso momento en el que están sucediendo también todo pueda estar por suceder. Provocar que con la acción o la reacción de uno de ellos, los acontecimientos puedan variar y sus destinos muten sin límite, consiguiendo encajar situaciones cotidianas con delirios desmesurados. Una licencia que lanza la imaginación hacia el infinito y que ellos han aprovechado, aunque quizá pierdan pie en los momentos más discursivos y en ese final tan abrupto que a mí personalmente me dejó con la rara sensación de haberme perdido entre las filigranas y no haber llegado al meollo de la cuestión.

Julio Fraga, su director, nos propone un espacio despreocupado, fuera de la vida rutinaria, identificable para la gran mayoría: Una casa rural. Y nos presenta a tres amigos que buscan compartir un fin de semana de relajación y amistad ¿a quién no le apetece vivir una situación como esa? Buena compañía, bebida, comida, unas buenas risas… pero algo comienza a suceder, sus destinos se comienzan a retorcer, ellos no son conscientes al vivir en el instante en el que todo sucede, pero nosotros desde nuestras butacas somos testigos de cómo el espacio-tiempo comienza a desplegarse y replegarse, convirtiendo cada momento en múltiples instantes que conducen a los personajes a vivir situaciones grotescas, violentas, marcianas, demenciales, desvelando que no todo es tan ideal como parecía. Sus vidas se convierten en una especie de agujero de gusano que los engulle y los regurgita a placer, sacudiéndoles para sacar la verdadera naturaleza de cada uno de ellos. Una locura desenfrenada, impredecible y delirante, con tramos irregulares, pero diseñada con precisión. Las luces de Fernando M. Vidal, la música y el espacio sonoro de Paloma Peñarrubia o la escenografía de Miguel Ángel Butler y Félix Martín, convierten este juego de aromas cinematográficos, de caídas libres y giros sorprendentes en el cuento sucio y siniestro que es “La Grieta Entre Animales Salvajes”. Y sobre todo por esos tres actores, Piñaki Gómez, Antonio Leiva y Larisa Ramos, que realizan un trabajo impecable, haciéndonos desear saber qué, cómo y cuándo vamos a ver un pliegue nuevo en ellos. Un complejísimo juego actoral al que es inevitable acabar enganchándose. Es formidable como la repetición en vez de resultar rutinaria es a cada momento más estimulante.

“La Grieta Entre Animales Salvajes” es un original viaje teatral por el género fantástico que a base de retorcer posibilidades, destapa nuestra naturaleza más feroz y que cuanto más lo hace, más se disfruta. Pena del regusto final irregular. Habrá que recuperar la webserie de la que es originaria para saber más sobre esta Grieta.

FICHA:

Título: La Grieta Entre Animales Salvajes Autores: Gracia Morales y Juan Alberto Salvatierra Dirección: Julio Fraga Elenco: Piñaki Gómez, Antonio Leiva y Larisa Gómez Iluminación: Fernando M. Vidal Música y Espacio Sonoro: Paloma Peñarrubia Escenografía: Miguel Ángel Butler y Félix Martín Vesturario: Araceli Morales Lugar: Teatro del Barrio