¿Cómo hace uno para hablar de una función que bebe del teatro del absurdo? Supongo que de la misma forma que uno se enfrenta a ella como espectador: Limpiando la mente de referencias, de juicios, entregándose a ella con ganas de jugar y abiertos a cuanto se nos proponga. Y ¿sabéis? es tan apetecible hacer algo así…cartel_nosepuedemirar_a3

La Compañía Benamate nos ofrece la posibilidad de viajar desde “No Se Puede Mirar” a través de tres historias y un monólogo escritos por Jesús Amate, quien además dirige esta locura. Tres historias y un monólogo cargados de humor, entrañable a ratos, de cinismo otros y tremendamente divertida en su conjunto.

La primera historia que nos lanzan es “El Imbécil”. Un tipo (Diego Lescano) rescata de una muerte segura a una bella joven (Marika Pérez). ¿Su acción ha sido la correcta? ¿Ella se sentirá agradecida? ¿Cómo continuarán sus vidas después de este encuentro?. Una pieza con la que el espectador entra de lleno en el explosivo universo de la función. Diálogos ágiles, mordiscos llenos de culpabilidad por hacer lo que uno piensa que debe hacer y que no siempre es lo que debería ser. Un primer contacto lleno de giros al que asistimos parpadeando perplejos y que nos atrapa movidos por la curiosidad que nos despierta la agresividad activo/pasiva de sus personajes.

“El Conferenciante” es Juan Carlos Alonso, quien se nos planta delante sin ganas de hablar de lo que ha venido a hablar y que nos regala el primer momento de interacción con el público. Él nos enseña a hacer el amor de una manera diferente ¿para qué necesitamos el contacto físico si podemos hacer el amor tan sólo con la mirada? Una mirada nos puede dar todo lo que necesitamos, sin reparar en géneros, condiciones ni prejuicios. Sin embargo, ¿quién puede vivir sin sentir un abrazo? A mí personalmente esta pieza me conquistó por su ternura y el sabor tan descorazonador a soledad que transmite. Tal fue el sentimiento que me transmitió que por un momento olvidé dónde me encontraba y estuve a punto de levantarme para abrazar al actor cuando este lo pidió.

Después vino “Homologada”, un desquiciante cuadro en el que Marika Pérez pone a prueba a Alfonso Gómez, y al público en general. En este cuadro nos plantean una historia en la que más de uno se ha visto implicado. Me refiero a aquella en la que nuestras acciones, por más que estén desprovistas de cualquier mala intención, son interpretadas de la peor manera por aquellos que creen poseer la verdad absoluta, llevándonos a caer precisamente donde no queríamos.

Divertidísima pieza en la que Marika Pérez hace un auténtico despliegue de talento jugando y exprimiendo al máximo el diálogo escrito por Jesús Amate, con el acertado y cómico contrapunto de Alfonso Gómez.

Y finalmente llegamos a “Limbo”, escena interpretada a tres bandas por Alfonso Gómez, Juan Carlos Alonso y Diego Lescano. Quienes nos regalan esa traca final con la que acabar por todo lo alto un espectáculo como este. Tres personajes que esperan. Tres personajes obsesivos. La vida sana, el (des)aprovechamiento de nuestro tiempo, los deseos inalcanzables y el arraigo incondicional son los motores con los que se mueven ¿sólo ellos? y que nos hacen revolvernos en nuestra butaca, divertidos, absurdamente identificados y sabiéndonos parte de este entramado.

Un espectáculo que fue vencedor en el pasado Talent Madrid 2014 y que un  año después acabamos de descubrir.

Feliz descubrimiento que hace que pongamos en nuestra punto de mira el trabajo de esta compañía que con ese espíritu chispeante, lleno de buenísima energía y de ese universo que bebe del clown, de los Hermanos Marx y de los maestros del Teatro del Absurdo, nos ha ganado.

Porque de todo aquello que pensemos que es absurdo podemos encontrar una conexión con nuestra propia realidad… y es que ¿quién nos ha dicho que a ojos de los demás no somos tal y como nosotros vemos a estos personajes?

Título: No Se Puede Mirar Autor y Dirección: Jesús Amate Elenco: Juan Carlos Alonso, Alfonso Gómez, Marika Pérez y Diego Lescano Producción: Compañía Benamate Lugar: Teatro Off La Latina