Título:

La Casa de Huéspedes (Capítulo I)
-Nuestros Nombres-

Autor:
Luis López de Arriba

Lugar:
La Trastienda

Elenco:
Marcos Fernández
Inma Gamarra
Nacho Rubio
Jorge Elorza
Marian Degas
Andrea Hermoso

Escenografía y Vestuario:
Mónica Florensa

Música:
Infumables y Manuela Kant

Dirección:
Luis López de Arriba y Jorge Elorza

Cuando estaba escribiendo esta crónica que ahora estáis leyendo, recibí la tristísima noticia de que La Trastienda, sala que acoge este montaje del que os voy a hablar, cierra sus puertas el próximo día 21 de Diciembre por exigencias del Ayuntamiento… La siniestra cruzada de este gobierno contra la cultura no tiene explicación por mucho que nos lo quieran razonar… Así que antes de comenzar con ello, sólo quiero enviar todo mi cariño y admiración al equipo que puso toda su ilusión para convertir La Trastienda en una nueva opción para dar voz y visibilidad a ese teatro que, a veces por diferente y otras por transgresor, no encuentra cabida en un circuito más comercial. 
A partir del 22 de Diciembre Madrid será un poquito más gris… 
Con permiso del equipo de Teatro En Serie, ¡Gracias a Fran Calvo y Alberto Berzal por ser tan valientes! ¡No permitáis que os corten las alas!
En un principio esta crónica comenzaba así, y así creo que debe continuar:
Uno pasea por Madrid y no es consciente de cuántos rincones teatrales nos esperan entre sus calles, de hecho, en muchos casos seguro que hemos pasado al lado de ellos y ni hemos reparado en que están ahí. Pues uno de esos lugares se encuentra en la Calle Sierpe, pegado a la Calle Toledo y a tres pasos del Teatro La Latina. Es divertido acercarse a descubrir nuevos espacios, ya sabéis que desde aquí hago especial hincapié en que todos lo prueben y se animen a descubrir esos lugares que normalmente pasan desapercibidos, bien, pues uno de esos lugares es La Trastienda, el lugar idóneo para esta propuesta de Teatro En Serie, “La Casa de Huéspedes”
Teatro en Serie da un giro al teatro convencional, primero jugando con diferentes espacios, cosa que está bastante de moda en el Off Madrileño, haciendo que sea el público el que de el salto y rompa la cuarta pared, colándose en las habitaciones en las que tienen lugar las historias, lo curioso de “La Casa de Huéspedes” es que, en un momento de la función, el público se divide en dos grupos y cada cual presencia diferentes situaciones de la misma trama -Si van en pareja o en grupos, divídanse y después compartan lo vivido porque para cada grupo la experiencia será única- y segundo, intentando ofrecer al público la opción de ver algo que posea ese toque efímero del teatro, pero ofreciéndole la oportunidad de poder regresar sobre los personajes en nuevas situaciones. Una propuesta desenfadada y refrescante que sin duda tiene su mejor hábitat en esta sala.
Las cabezas pensantes de este proyecto son Luis López de Arriba y Jorge Elorza, dirigiendo a cuatro manos esta historia escrita por el primero de ellos. La Casa de Huéspedes nos sitúa en una pensión (¡Ay! si me oyera su propietario…) en la que en cuestión de un par de días, y una noche, somos testigos de la transformación de la vida de sus huéspedes e incluso del mismo propietario. Unas vidas que esconden anhelos, deseos, misterios, dramas, que pasándolos de vueltas, y en ocasiones “asainetándolos”, nos dan la clave con la que juegan y ponen en pie este montaje; historia que a primer vista puede parecer ligera, pero que dentro de la comicidad en la que nada, existe un estupendo poso tragicómico que apetece. 
Han sabido encontrar el tono apropiado para mezclar las situaciones más rocambolescas con momentos sorprendentemente dramáticos, pasando de unos a otros con soltura y fluidez, y destilando una ternura que recuerda mucho a “Tres Sombreros de Copa” de Mihura.
Estoy más que agradado con lo acertado de su reparto, tanto por su caracterización como por sus interpretaciones. Marcos Fernández, como el misterioso Hospedero, Inma Gamarra dando vida a esa hermana inadaptada, Nacho Rubio, maravilloso como el viajero en busca de su identidad, Jorge Elorza y Marian Degas dando vida a ese matrimonio aparentemente ideal y Andrea Hermoso, siendo el nexo de unión entre la historia y el público. Todos ellos hacen complicado imaginarse otros rostros y otras formas de dar vida a estos seres en los que, lo queramos o no, encontramos más de una similitud con nuestro entorno cercano. 
Consiguen atrapar y entretener, y me quito el sombrero ante semejante trabajo de sincronización por parte de toda la compañía, midiendo tiempos, logrando tal dinamismo y conseguir que el ritmo no se derrumbe ante tal cúmulo de actividad. No tiene que ser nada sencillo alcanzar la ilusión de esa aparente normalidad en las transiciones de esta propuesta ¡Lo que tiene que ser ver la parte de atrás de esta función! 
Recrean mil momentos reseñables, situaciones disparatadas, momentos de intensidad y verdad que sorprende encontrarse en una propuesta aparentemente ligera, y que provocan que uno salga con una sonrisa y la sensación de haber pasado una rato tan agradable. De hecho ya tengo ganas de poder ver ese 2º Capítulo de “La Casa de Huéspedes” y descubrir qué más puede suceder en este universo ciertamente grotesco que se abre a un sin fin de posibilidades.
Lástima que haya que darse tanta prisa si queremos disfrutarlo en La Trastienda, el espacio para el que fue creado