Título:
TOC TOC

Autor:
Laurent Baffie

Lugar:
Teatro Príncipe Gran Vía

Elenco:
Esteve Ferrer
África Gonzalbes 
Miguel Foronda 
Inge Martín 
Ana Frau 
Pablo Vázquez 
Sara Moros

Adaptación:
Julián Quintanilla

Escenografía y Vestuario:
Ana Garay

Iluminación:
Juanjo Llorens

Dirección:
Esteve Ferrer


TOC TOC es una comedia de Laurent Baffie, con adaptación de Julián Quintanilla, que acaba de arrancar con su sexta temporada consecutiva en Madrid. Un hito que pocas producciones consiguen, es un logro titánico conseguir que noche tras noche el público abarrote el Teatro Príncipe Gran Vía dispuestos a pasar un rato de carcajadas.
Las cifras que manejan dan vértigo y no podemos más que quitarnos el sombrero ante semejante hazaña; la crisis en las artes escénicas devora sin piedad todo lo que se le pone por medio, pero TOC TOC es una prueba viviente de que hay quien da con la clave para lograr hacer frente a este despropósito cultural que estamos viviendo. ¿Que cuál es? Pues simple y llanamente hacer que la gente se divierta, entrar en el teatro y por un momento poder “aparcar” la preocupación por la que está cayendo fuera y echar unas risas… “Anestesia para el pensamiento”, pensará alguno, pero es que todo no pueden ser lecciones de vida, discursos moralistas o intensidades de todo tipo, de vez en cuando hay que aflojarse el nudo que llevamos al cuello y dejarnos llevar por unas buenas risotadas, ¡que es muy sano y se liberan endorfinas!
La historia habla sobre varios pacientes afectados con un TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo) particular, se dan cita en la consulta de un reputado doctor del cual dicen que con una sola sesión es capaz de curarles; el problema está en que dicho doctor no llega pues se encuentra atrapado en un aeropuerto. La espera lleva a sus pacientes a hacer un simulacro de lo que podría ser una terapia de grupo, para que llegada la hora de la verdad, sea lo menos traumático posible para todos. Cada cual se enfrenta a su problema frente a los demás intentando superarlo o vencerlo, aunque sea solo por unos segundos, ¿lo conseguirán?
Ya he dicho en alguna otra crónica que este tipo de comedia no es el tipo de teatro que más suelo frecuentar, es un tipo de humor que -personalmente- no llega a seducirme, de ahí que me haya resistido seis temporadas, pero no por eso se le pueden restar méritos. Su propuesta opta por ser una comedia blanca, que dibuja con trazo grueso la historia que cuenta. Pero oye, que a mi no termine de engancharme no quiere decir nada, es un género que tiene su público, ¡y qué cantidad de público! Yo creo que su éxito radica en que la complejidad de su ejecución aparente ser lo más sencillo del mundo… Un entramado de gags que funcionan como una máquina de precisión, donde las piezas encajan perfectamente; y ahí es donde entro a valorar a este equipo de actores, capitaneados por Steve Ferrer, que son África Gonzalbes, Miguel Foronda, Inge Martín, Ana Frau, Pablo Vázquez y Sara Moros,  una troupeque se entrega a una locura de función como esta, donde no puede haber nada dejado a la improvisación, aunque jueguen a que lo parezca; una función donde el ritmo lo es todo para que el resultado sea óptimo. No se puede más que aplaudir y reconocer que es una estupenda labor, sobretodo cuando muchos de ellos llevan a sus espaldas más de 1500 representaciones. Admirable labor de equipo la que llevan a cabo, y sobretodo destacar la frescura que se mantiene sin haber variado a penas el reparto.
Una función que aboga por la superación personal, por la aceptación, por la solidaridad y que deja bien claro que hay tomarse la vida con más sentido del humor. A quien le apetezca pasar un rato entretenido y echarse unas buenas risas, esta puede ser su opción.