Título:

Amores Minúsculos

Autor:
Iñaki Nieto (Basado en el comic de Alfonso Casas)

Lugar:
Nave 73

Elenco:

DESEO                              PASIÓN
Guillermo Barrientos      Álvaro Cea
Pablo Castañón                Álvaro Puertas
Elena Alférez                    Celia Arias
Mariona Tena                   Miriam Juanes
Héctor González               Ramón San Román
José Asunción                   Javier Martínez

Escenografía:
BATAVIA, Elvira Ruíz

Iluminación:
Javiér Hernández

Música:
Juan Hernando

Producción:
Los Zurdos (Iñaki Nieto, Edu Díaz y Diego Rebollo)

Dirección:
Iñaki Nieto

Ha llegado a nuestra cartelera “Amores Minúculos”, un nuevo montaje que ofrece un retrato generacional, al más puro estilo de “Los Miércoles No Existen” (es inevitable hacer comparaciones), es decir, un elenco juvenil, caras conocidas, con una historia cercana y dos repartos diferentes que nos cuentan la misma historia.
En esta ocasión todo sucede en un espacio de tiempo mucho más corto, con una línea argumental más sencilla y directa, donde la media de edad ha bajado, y donde se nos habla de esos jóvenes a punto de llegar a la treintena que se plantean si eso del “Amor” es algo que pasa o que hay que buscarlo.
Basada en el comic de Alfonso Casas que lleva el mismo nombre, “Amores Minúsculos”, dirigida y adaptada por Iñaki Nieto; habla de esos instantes en los que sentimos como alguien irrumpe inesperadamente en nuestras vidas volviéndonos el corazón del revés. El instante justo en el que se enciende la chispa que no sabemos si acabará por ser un simple fogonazo cegador o será el inicio de esa gran historia de amor que todos esperamos.
Como ya decía, en esta función se pueden ver con dos repartos diferentes, a los que han llamado “Deseo” y “Pasión“, y de los que, habiendo visto ambos elencos, puedo decir que hay diferencias bastantes notables entre uno y otro. Quizá no sea correcto comparar, cada trabajo está enfocado desde una perspectiva diferente, las químicas y las personas no son las mismas, pero yo como espectador he encontrado mis preferencias.
Hay que partir de la base de que la historia es bastanta tópica, no hay que ir con la idea de ver la obra definitiva que dibuje a toda una generación, ni mucho menos, simplemente hay que ir con ganas de ver un divertimento que contiene elementos juguetones, desenfadados y con algún giro tramposillo. Eso sí, tiene algunos agujeros en el libreto que deberían ser subsanados para redonderla un poco más. Y no me vale la excusa de que está así en el comic. Creo que ya que se realiza una adaptación, hay que intentar mejorar las carencias del original, ¿no?
El primer elenco que vi fue “Pasión“, un reparto que tiene sus luces y sus sombras. 
Comenzó la función con un volumen muy flojo y excasa proyección, yo me encontraba sentado en la penúltima fila de una abarrotadísima grada de Nave 73, y apenás si escuché el primer monólogo de Álvaro Cea, pero no solo le pasaba a él, era la tónica general del reparto, al igual que algún personaje excesivamente parco en reacciones y en expresividad, las intepretaciones con sobredosis de televisión hacen mucho daño en teatro. 
Hay excepciones como Celia Arias, que destaca por su energía, capaz de levantar escenas ella sola. O Javier Martínez y Álvaro Puertas que dan algo de poso y madurez a sus personajes. 
En general la función no estaba del todo asentada, el ritmo tenía excesivos altibajos y salí con la sensación de que las emociones que pretendían generarme con la historia, venían provocadas realmente por la música, acertadísima en cada momento, de Juan Hernando y no por el trabajo actoral. Creo que es un reparto al que aún le queda trabajo por hacer, que pasa por encima muchos matices que están en el texto y al que la dirección debería pulir intenciones. Sus personajes están excesivamente estereotipados como para llegar a empatizar con lo que les sucede.
Después he visto “Deseo“, un reparto que desde el mismo comienzo sale a escena con ganas de comerse lo que le pongan por delante y demuestran un peso que llama gratamente la atención, interesa. Y eso que fui con desconfianza.
El texto lo tienen mucho más interiorizado, saben de lo que están hablando, lo que te quieren contar. Es un elenco mucho más potente, donde se ve que el engranaje encaja. De él quiero destacar el maravilloso trabajo que hace Elena Alférez que no para de crecer durante toda la función, un auténtico placer ver como hace evolucionar a su personaje. Sin desmerecer al resto de actores, que dibujan unos personajes mucho más interesantes, más naturales, en los que se ve con claridad cuales son las relaciones entre unos y otros, transmitiendo una realidad en sus situaciones que, aún conociendo la historia y sabiendo los giros, consiguieron que saliera emocionado y divertido. Un trabajo muy recomendable de ver para todo aquel que tenga ganas de pasar un rato agradable.
Habría que ver que sale de mezclar un elenco y otro.
Un “pero” que pongo a la función en general es el empeño en acercar la acción tanto a la primera fila. Tan solo es una apreciación mía y el director tendrá sus razones para haber decidido hacerlo así, pero creo que Nave 73 posee un espacio escénico enorme y resulta incomodísimo tener al actor tan cerca cuando no es teatro de proximidad. Si la acción transcurriera metro y medio más atrás, sería perfecto. El espectador de la primera fila no se sentiría invadido y los que lo ven desde atrás no tendrían que estar esquivando cabezas para ver lo que sucede.
“Amores Minúsculos”, si saben sacar partido de lo que tienen entre manos, podría estar llamada a ser una de esas obras que perduran en cartelera meses y meses, pero hay que cuidar algunos aspectos y pulir ciertas carencias que pueden hacer que se quede en un fogonazo.