Título:
Carne Viva

Autor:
Denise Despeyroux

Lugar:
La Pensión de las Pulgas

Elenco:
Agustín Bellusci (Comisario Torres)
Fernando Nigro (Inspector Bermúdez)
Font García (Oficial Figueroa)
Sara Torres (Oficial Mónaco)
Marta Rubio (Bárbara)
Carmela Lloret (Mía)
Joan Carles Suau (Hugo)
Victoria Facio (Elvira Campoamor)
Juan Vinuesa (Mario Caballero)

Vestuario:
Ana López Cobos
Lorena Puerta

Espacio Sonoro:
Graham Newey

Espacio Escénico:
Alberto Puraenvidia

Dirección:
Denise Despeyroux

Ya pensaba que había visto todas las posibilidades habidas y por haber para poder utilizar el espacio que brinda La Pensión de las Pulgas, pero creo que tengo una imaginación algo corta… menos mal que hay mentes prodigiosas y arriesgadas como la de Denise Despeyroux que ha sabido como exprimir al máximo este espacio y extraerle todo el jugo con esta extrema e imaginativa propuesta.
Carne Viva se desarrolla en una comisaría de policía donde, debido a la crisis, se han visto obligados a subarrendar diferentes habitaciones para que se realicen actividades que nada tienen que ver con las fuerzas del orden… ¿Ilegal? Pues viviendo la situación en la que vivimos, es lo que toca, eso sí, cuando uno asume riesgos como este está expuesto a que le sucedan cosas imprevistas… ¡y vaya que si suceden!
Esta función es un puzle en el que el espectador tiene la tarea de ir encajando piezas mientras es absorbido por un bucle temporal, que le hace saltar por los diferentes espacios de La Pensión de las Pulgas y vivir por tres veces el mismo instante desde diferentes lugares. Y no todos viviremos la función en el mismo orden, ya que el público es repartido en cada una de las diferentes salas, con lo que cada grupo de espectadores vivirá la experiencia con una perspectiva diferente de los acontecimientos.  
Un ir y venir en el tiempo y en el espacio que nos irá aclarando qué es lo que sucede con la fauna que reside en esta especie de “13 Rue del Percebe a lo horizontal”.
Una comedia sarcástica con una buena dosis de mala leche, que da arañazos críticos a la actualidad, conteniendo situaciones que, de puro esperpénticas, se convierten en posibles y que encuentran su sentido cuando uno ha completado el tránsito espacio-temporal. 
Personajes que buscan, que son arrastrados y engullidos por un instante que, poniéndoles al límite de lo racional, les lleva a sentirse a si mismos y entre ellos como esa “Carne Viva” que da título a la función.
Maravilloso trabajo engarzado por Denise Despeyroux, que de nuevo vuelve a rizar el rizo. Si en “La Realidad” desdoblaba a la actriz, aquí lo que desdobla es el tiempo y a los propios espectadores. Una labor que logra llevar a buen puerto gracias al grandísimo trabajo de equipo. Todos siguen una partitura de portazos, gritos, silencios, entradas y salidas que componen esta ácida comedia con, en ocasiones, aromas de folletín.

El reparto compuesto por Agustin Bellusci, Fernando Nigro, Font García, Sara Torres, Marta Rubio, Victoria Facio, Juan Vinuesa, está a la altura de la propuesta y nos regala momentos de auténtico delirio a los que nos entregamos con disfrute. Con mención especial a Joan Carles Suau, maravilloso ese Niño Índigo y su “constelar“, y Carmela Lloret, fascinante personaje el que construye, convirtiéndose en esa temible Mía.
Además hay que quitarse el sombrero con la impecable labor de precisión a la que se enfrentan; sin olvidar el detalle a tener muy en cuenta, y es el de marcarse tres funciones consecutivas para que nosotros contemplemos un solo espectáculo.
Personalemente yo pagaría una entrada extra para poder contemplar lo extenuante de las tripas de esta función, descubrir el truco entre bambalinas y apreciar la fascinante maquinaria de este reloj suizo que es “Carne Viva”.