Titulo:
Un Balcón con Vistas

Autor:
Laura Molpeceres

Lugar:
Sala AZarte

Elenco:
Maggie Civantes
Jorge Monje
David Tortosa
Cristina Soria

Escenografía:
Irene Herrarte
Alfonso Díez

Iluminación:
Aitor Delgado

Dirección:
Laura Molpeceres


Cuando vemos una comedia, por lo general, caemos en hacer una valoración excesivamente ligera. Supongo que eso es debido a que cuando uno se ríe, lo pasa bien y no tiene que pedirle a su corazón que se encoja de sufrimiento, parece que no lo aprecia igual… Una injusticia en toda regla en la que todos hemos caído en más de una ocasión.
Pero voy a bajarme de la pedantería analítica para contaros qué es lo que uno se puede encontrar en “Un Balcón Con Vistas”.
Es una función que nace con el sencillo propósito de divertir al espectador, con un ritmo enloquecido desde el comienzo hasta el final, perfectamente bien llevado por sus protagonistas, donde los actores se enredan entre ellos, juegan y hacen de esta comedia, una locura de 60 minutos sin un momento para respirar, convirtiéndola en una especie de loca atracción de feria, que sube, baja, gira bruscamente, y que cuando uno cree que ha tocado techo, encuentra un nuevo giro con el que sorprender.
Tiene cierto aire a sitcom, con unos personajes entrañables. Más allá del carácter de cada uno de ellos, todos tienen ese punto amable que hace que no sepas por quien decantarte, en unos momentos eres afín a uno y al momento te encuentras dándole la razón al que es contrario.
Con unos diálogos escritos por Laura Molpeceres, que también es la responsable de la dirección, ágiles, inteligentes, que se retuercen por si solos y se desenrollan como un matasuegras o como una pedorreta burlona; con unas situaciones que surgen tan espontáneas que uno no sabe si está viendo al actor improvisar o lo que está viendo es fruto del libreto. Vemos enloquecer a los personajes, tropezarse, atropellarse, dibujar situaciones paralelas a la acción que, posteriormente, cobrarán protagonismo en la trama principal, miradas, gestos, todo está perfectamente medido.
Maggie Civantos, David Tortosa, Cristina Soria y Jorge Monje funcionan como una fantástica maquinaria bien engrasada, están sincronizados, y demuestran ser auténticos “cartoons” encerrados en cuerpos de carne y hueso, que salen a escena a jugar, con ganas de divertirse, y lograr que pasemos un magnífico rato de carcajadas y locura. 
Un trabajo agotador, detallista y muy bien tratado, en el que se intuyen esas “antenitas” que deben tener los actores que trabajan al servicio de la función, para enriquecerla con sus acciones y alimentarla con todo lo que suceda a su alrededor.
Hacer comedia no es nada sencillo y, sin embargo, ellos logran convencernos de que sí lo es; saben llevar el tempo con soltura, los gags duran lo justo para disfrutarlos y querer que vengan más y logran que salgamos con la sonrisa puesta.

Creo que las pretensiones de este juguete cómico no son otras que las de lograr que el espectador se deje llevar por la historia, se ría con ganas y disfrute de un agradable rato de entretenimiento.
Ahora han parado las representaciones por unos días, pero en breve prometen volver a mostrarnos lo que hay tras ese balcón con vistas, así que estad atentos porque, si tenéis ganas de echaros una buena comedia a los ojos, ellos tienen entre manos lo que estáis buscando.