Título:
Lo Esencial Es Invisible A Los Ojos

Autor:
Jota Linares

Lugar:
Nave 73

Elenco:
Edu Ferrés
Reme Gómez

Escenografía:
David Pizarro

Iluminación:
Chon López

Ayudante de Dirección:
Lydia Ruíz

Dirección:
Jota Linares

Cuando se va viendo mucho teatro y pasa el tiempo, uno va repitiendo autores, directores, actores… y va viendo sus evoluciones o sus estancamientos. Unas veces uno ve como trabajos que han fascinado se quedan en éxitos pasajeros, en momentos en los que “la flauta” suena y otras veces que, sin convencer demasiado, acabamos contemplando “el estirón” profesional, sorprendidos con avances mayúsculos. 
También hay veces que somos testigo de crecimientos coherentes, pero que sorprenden gratamente porque rompen con todo para explorar nuevos caminos por los que seguir contando historias.
Un ejemplo de esto que hablo es Jota Linares, cineasta que se ha dejado seducir por el teatro para contarnos algunas de esas historias que se gestan en su universo particular, aportándonos una visión muy peculiar sobre todo aquello que le rodea, y que ha decidido dar un paso adelante a su carrera, para ofrecernos una cara más adulta y un lenguaje más duro para contarnos según qué cosas.
Lo Esencial Es Invisible A Los Ojos es una historia de iniciación, de la complejidad en las relaciones amorosas y de denuncia en una época convulsa… ¿A alguien le suena de algo? 
Jota Linares, que sorprende con este giro en su teatro, ha querido dar su personal puñetazo sobre la mesa y contarnos sin medias tintas su visión de la actualidad, centrándose en el ámbito que el maneja con más familiaridad y enfrentándose a aspectos que escuecen en lo tocante a la cultura y la política, como la censura, la manipulación o las dobles morales que últimamente campan a sus anchas.
Lo ha hecho entretejiendo una trama en la que la actualidad y las relaciones personales transitan en diferentes planos permeables unos con otros; dando cabida a un amplio ramillete de temas que coinciden en un mismo instante. Ese en el que dos seres que huyen, se encuentran, se nutren el uno del otro, tanto de lo bueno, como de lo malo y que reanudan su huída.
Habla de las necesidades del ser humano por sentirse querido, de ser importante para los demás, de las ambiciones individuales, de hasta qué punto somos capaces de renunciar a nosotros por el otro o de la incapacidad de algunas personas para amar.
Un texto incisivo, repleto del universo personal del autor, lleno de referencias que convierten en estimulante la contundencia de algunos momentos. Que quizá peca en exceso de literario y que en algunos momentos resulta algo redicho, pero que, sin embargo, golpea donde quiere golpear, que muestra el crecimiento de unos personajes que se hacen adultos a la vez que su autor y las ganas de este por contar todo aquello que ve.
Un trabajo bien rematado por sus actores, tanto Reme Gómez, que me enamoró con su amarga luminosidad, como Edu Ferrés, con esa gravedad que le da una dimensión tan creíble a su personaje. El avance de los personajes, el calado de los agentes externos que les rodean, están muy bien asimilados y transmitidos, al igual que la debilidad y las necesidades de Celia, y el crecimiento y la determinación de Santi
Un pequeño aspecto a corregir, la proyección y la vocalización de ciertos momentos.
Punto negativo: La escenografía, no me terminó de convencer. Aporta poco, da sensación de suciedad no buscada e incómoda en las transiciones. Y esos momentos en los que se juega con las adicciones, me resultaron precipitados y no del todo bien resueltos.
Punto positivo: La inteligente utilización de las locuciones periodísticas en cada transición, sitúan con sencillez al espectador en el instante que va a vivir y hacen que todo avance con claridad.
Una función necesaria, que se implica y que ofrece con mucha rotundidad el mensaje de denuncia que quiere transmitir. Un avance hacia la madurez de un autor con mucho que decir y que muestra destellos de una versatilidad que me interesa y que seguiré de cerca.