Título:

Tierra de Nadie

Autor:
Alfonso Mendiguchía

Lugar:
Sala TÚ

Elenco:
Patricia Estremera (Rita Hervaz)

Voces en off: 
Manuel Pavón, David Tortosa, 
Reme Gómez, Luz Valdenebro y Fran Perea

Asesor de Movimiento:
Alberto Velasco

Producción:
Alfpache Producciones

Ayudante de Dirección:
Chema Moro

Dirección:
Alfonso Mendiguchía

Desde En Un Entreacto intento siempre dar a conocer pequeñas piezas que habitan en las salas del Off de Madrid, que quien me lea (si es que hay alguien ahí), sienta curiosidad o al menos sepa de la existencia de estas alternativas al teatro mas comercial. Ofreciendo desde aquí una ventanita desde la que poder asomarse para que les vea todo aquel que quiera mirar.
Propuestas que viven con la ilusión de llegar a ser conocidas por el público. Que conllevan una cantidad de trabajo y de sacrificios, que muchas veces no llegamos a valorar simplemente por el desconicimiento del gran público.
“Tierra de Nadie” es una de esas propuestas que luchan por asomar la cabeza. 
Hacia la primera mitad del 2013 Alfpache Producciones lanzó un teaser con el que llamar la atención de programadores y ahora, en el mes de Enero, han conseguido verla nacer para un escenario, el de la Sala TÚ que le ha brindado la oportunidad de dar sus primeros cuatro pasitos.
Una historia escrita por Alfonso Mendiguchía y protagonizada por Patricia Estremera, llena de ilusión, de sueños y de superación e incluso de sinsabores y desilusión. Quizá podríamos decir que es una función que habla sobre la maduración.
Nos habla de Margarita, bueno, de Rita, una chica que decide liarse la manta a la cabeza y pelear por su sueño, el de ser actriz. Abandonar la comodidad de un hogar y una familia para probar suerte en la gran ciudad.
A modo de monólogo, Rita nos habla, saltando en el tiempo (y en el escenario) de sus ansias de sacarle todo el jugo a la vida; yendo y viniendo entre recuerdos y situaciones, nos adentramos en su universo particular, donde Rita Hayworth tiene un protagonismo especial, como modelo de lo que nuestra (Marga)Rita quiere llegar a lograr. A lo largo de la función la vemos tropezarse, levantarse, sonreír, luchar, cantar, bailar, volver a caer, amar, pelear y siempre con el brillo en los ojos de la pasión por la vida. 
Lo que en algún momento de la función puede parecer una vida llena de puertas cerradas, es un canto a la vida, a la lucha por nuestros sueños, a la firme convicción de que cada uno debemos crearnos nuestra propia aventura.
Una escenografía que es el portal de entrada al mundo de Rita y que de alguna manera me recordó, por su estructura inclinada, a las Torres Puerta Europa de Madrid; desde donde ella contempla el mundo como si de una funambulista se tratara, igual que su admirado Le Petit Philippe, toda una metáfora que resume su filosofía de vida.
El texto, aunque a veces es excesivamente explicativo, posee una belleza que refleja la cotidianidad de una manera positiva y luminosa que hace que uno salga contagiado de la energía de su protagonista. Con ganas de vivir la vida con todo lo que nos traiga.
Es cierto que tiene un comienzo un tanto confuso, que cuesta engancharse al ritmo de Rita, pero Patricia Estremera enseguida te gana, mirando directamente a los ojos del espectador, haciendo que empaticemos con sus circunstancias. La personalidad de su personaje es un tornado de pasión que quizá aturulla un poco, pero también es cierto que así son las personas que viven con la firme convicción de que hay que comerse la vida a bocados.
Ardua tarea la de que tiene Patricia Estremera, mantener durante toda la función un ritmo tan alto, revoloteando por diferentes momentos y cambiando de estado de ánimo a golpe de foco, a lo largo de hora y poquito que dura “Tierra de Nadie”.
Una pequeña golosina a la que nos invitan Alfpache Producciones y que hemos saboreado con gusto y mucho cariño porque sabemos el trabajo que ha llevado lograr ponerlo en escena y que esperamos y les deseamos que sean las primeras de muchas mas.