Título:
MBIG (Mc Beth International Group)

Autor:
José Martret
(Versión del texto de W. Shakespeare)

Lugar:
La Pensión de las Pulgas

Elenco:
Francisco Boira (Macbeth)
Rocío Calvo (Urd Bruja 1)
Manuel Castillo (Malcom)
Inma Cuevas (Camelia)
Victor Dupla (Ross)
Maribel Luis (Skuld Bruja 2)
Rocío Muñoz-Cobo (Lady Macbeth)
Pepe Ocio (MacDuff)
Francisco Olmo (Duncan)
Daniel Pérez Prada (Banquo)

Espacio Escénico:
Alberto Puraenvidia

Vestuario:
Lupe Valero
(Con la colaboración de Lorenzo Caprile)

Espacio Sonoro:
Antonio Martín

Dirección:
José Martret

Algo se había filtrado en los mentideros teatrales. Todos cuchicheaban que algo se estaba cociendo y que en poco tiempo saltaría la noticia; y todos, como niños buenos que no quieren quedarse sin su regalo, permanecimos sin alzar la voz. Hasta que pasado mediados de Noviembre saltó la noticia a las redes sociales, el propio José Martret soltaba la bomba ¡La Casa de la Portera iba a tener una hermanita! El parto estaba programado para el día 20 de Noviembre y, aunque las conexiones internáuticas ya no tienen ruidos, un clamor se alzó. El júbilo se desató y todos comenzamos a ponernos nerviosos, ansiosos por conocer mas sobre el retoño que traían al mundo  José Martret y Alberto Puraenvidia. Nos adelantaron que se llamaría “La Pensión de las Pulgas” como homenaje a la Bella Chelito, antigua habitante del inmueble donde abrirían las puertas de este nuevo paraíso teatral, y su cuplé “La Pulga”
Y es que estos chicos no dan una puntada sin hilo, cosa que no me extraña, habiéndose situado en la primera línea de batalla del teatro Off de Madrid, donde ya irrumpieron hace un par de años sacándose de la manga “La Casa de la Portera”. Dándole a la capital un toque de valiente distinción, tan refrescante, inteligente, demencialmente excitante, y sobretodo tan necesaria.
Ahora nos ofrecen la posibilidad de tener dos opciones donde elegir y entregarnos al goce de saltar dentro de la función. 
“La Pensión de las Pulgas” es un paso hacia delante en la evolución de esta idea de hacer teatro, un espacio cuidado al detalle, donde Alberto Puraenvidia nos sumerge en un ambiente mas luminoso, mas despejado, pero igualmente atractivo y estimulante para los que queremos “empaparnos” en la experiencia de vivir las historias casi en primera persona.
La noticia de la apertura de este nuevo espacio no podía venir sola, tenía que aparecer con el nombre del montaje con el que fuera a dar sus primeros pasos y no podía ser cualquier cosa… Debía ser algo que le hiciera justicia, que mostrara en todo su esplendor las galas de esta nueva criatura. 
Si en el estreno de la Portera fue Chejov quien nos abrió las puertas, en La Pensión de las Pulgas quien nos recibe es Shakespeare, con un Macbeth hecho a imagen y semejanza del espacio. Un montaje inspirado en los años 50/60 donde las ambiciones de las cortes y los reinos, se traspasan a las grandes empresas y que sorprendentemente (o no) siguen intactas. Los tiempos pasan, todo se transforma, pero nada cambia. El ser humano sigue estancado en las mismas batallas, por eso ahora en vez de llevar por título Macbeth, tal como su autor lo bautizó, José Martret ha pasado a llamarlo MBIG (Mc Beth International Group) Mucho mas acorde con la historia de ambiciones y finanzas que nos ha preparado.

Todo sigue igual, como decía antes, tan solo nos trasladamos de época y los significados y los intereses se convierten en otros que el público actual maneja con mas soltura.
Como banda sonora tenemos un hilo musical, apropiado para hacer de esta multinacional el lugar ideal en el que trabajar y sentirse asépticamente cómodo, hasta que pasamos al despacho presidencial y las conspiraciones vaticinadas por las mejores brujas “Macbethrianas” jamás vistas, se desatan a ritmo de los mercados y las finanzas.

Como digo, esas dos brujas, que son tres y a la vez son una, están encarnadas por las espeluznantes Rocío Calvo y Maribel Luis, dos siamesas teatrales que funcionan como una perfecta sinfonía de respiraciones, conjuros, jadeos y visiones que maravillan en todo momento. Decir que están perfectas, es quedarse con corto con ellas.
Francisco Boira nos deja casi respirar el aliento de un Macbeth desesperante, agónico en su culpabilidad, que aunque tiene algún momento que madurar, resulta estremecedor por su cercanía y realismo.
Apasionante y apasionada es la Lady Macbeth de Rocío Muñoz-Cobo, una primera imagen a lo Liz Taylor que se transmuta y acaba siendo devorada por sus propias ambiciones. Me sedujo  en su riesgo y entrega, uno de los platos fuertes de esta función.
Un comité empresarial presidido por un fabuloso Francisco Olmo, acompañado en su séquito por un excelente Víctor Dupla y por un tanto inseguro Manuel Castillo.
Mención a parte tienen Daniel Pérez Prada y Pepe Ocio que exprimen al máximo las energías de sus personajes llenando todo el espacio con su sola presencia, con un maravilloso crecendo que es un auténtico disfrute interpretativo, de esos que te dejan con hambre de mas.
Y, por supuesto, nuestro nexo de unión entre el espectador y esta tragedia, Inma Cuevas. Es lo mismo que esta actriz hable de mercados de valor, coberturas empresariales, o anunciar a Macbeth el avance de un bosque que viene a derrotarle; su “verdad” e implicación son máximas en todo momento y ardes en deseos de que pose sus ojos en ti para sentir completa esta experiencia de sumergirte en cuerpo y alma en un drama shakesperiano. El personaje que ella interpreta es el único agregado por la exquisita mano de Martret.

Se me llenan los dedos y la boca de elogios para esta nueva aventura que José Martret y Alberto Puraenvidia nos han regalado. 
Con esos ambientes tan perfectamente creados, con esa forma de envolver al espectador, de hacernos sentir inmersos en los universos que crean; deseosos de dar un paso mas allá y acabar fundido en el interior de sus mundos inventandos, de sus personajes. 
Han hecho que atravesar el portal de la Calle Huertas 48, se convierta en ese ansiado paso a otros mundos que todos siempre hemos deseado.

¡Larga vida a La Pensión de las Pulgas!