Título:
1095
Dramaturgia:
Alicia Martín, Miguel Ángel Calvo y
Pablo Paz.

Lugar:
Sala Triángulo

Elenco:
Alicia Martín
Miguel Ángel Calvo

Escenografía:
25M

Vestuario:
El Telón de Aquiles

Iluminación:
Pedro Pablo Melendo

Dirección:
Pablo Paz

¿Qué podemos hacer cuando los problemas nos ahogan y la situación no da para mas? ¿Nos metemos en un búnker y ponemos tiempo de por medio? A primera vista es una buena idea. Dicen que el tiempo lo cura todo… o no.
“1095” nos plantea esta posibilidad de poder cerrar la puerta a los problemas y ver qué sucede cuando volvamos a asomar la cabeza pasado un tiempo; lo malo es que cerremos y se nos queden dentro, con nosotros.
La Compañía Telón de Aquiles nos presenta su montaje “1095” donde una pareja, ahogada por la crisis, decide encerrarse en el búnker construido años atrás por uno de sus familiares, para dejar pasar tres años de por medio y volver a salir tras ese tiempo para ver cómo se ha “arreglado” la sociedad sin ellos.
El paro, la pareja, los desahucios, el sexo, el gobierno, la fertilidad, la política social, las albóndigas a la jardinera… son temas que salen a la luz en el momento en el que esta pareja pulsa el botón que los dejará sumergidos en el mas absoluto de los aislamientos, contando, como único enlace con el exterior, con una vieja radio que emite noticias en portugués, mostrándoles que, por mucho que uno de la espalda a la realidad, esta no deja de avanzar (o retroceder, según la circunstancia) sin importarle quien quiere bajarse de ella.
Lo que a priori parece una buena idea, no lo es tanto si pensamos que encerrarse durante tres años con la única compañía de tu pareja, puede hacer que aflore lo peor de nosotros. Que nuestra cabeza se convierta en una olla a presión sin válvula de escape y que al destaparse, deje salir lo peor de cada uno de nosotros, convirtiendo lo que normalmente son “refunfuños” o juramentos entre dientes olvidables al momento, en situaciones irreconciliables.
Una comedia surrealista dirigida por Pablo Paz, con una dramaturgia creada por el equipo del Telón de Aquiles a través de trabajos de improvisación, que tiene en su comienzo y sus primeros cuadros su mayor acierto, donde se destila mucha mala baba y un descaro con mucho potencial, lástima que hacia el final de la función pierda fuelle. 
La Sala Triángulo se transforma en un auténtico búnker claustrofóbico, con una escenografía muy trabajada y tan protagonista en la historia como los propios actores. Aunque algún fallo en el tema audiovisual pudo llevar a confusión al espectador a la hora de situarnos en el momento preciso en el que ocurre la historia, cosas del directo y la tecnología…
Los dos actores, Miguel Ángel Calvo y Alicia Martín, hacen un divertido trabajo que da mucho que pensar, con un tempo algo variable, pero con un resultado final bastante correcto. Los dos destilan una comicidad mordaz que nos regala grandes momentos; ademas que ese rozar la tragicomedia y el humor “chusco” me parece que dan un tono fantástico a la función.

Una divertida reflexión de la situación actual que nos está tocando vivir que, con tanta crisis y tanto sinsabor, nos está llevando a pensar en soluciones un tanto drásticas. 
Visión muy particular que me atrevería a decir que posee cierto aroma “Jarciel-Ponceliano” versión 2.0, en algunas de las situaciones que recrea.