Título:

Escriba Su Nombre Aquí
Autor:
Fernando de Retes
María Prado
Lugar:
Sala Triángulo
Elenco:
Pablo Huetos
Rebeca Matellán
María Prado
Fernando de Retes
Fátima Sayyad
Coreografía:
Rebeca Matellán
Escenografía
María López Madrigal
Iluminación:
David Moreno
Producción
Cuartoymitad Teatro
Teatro de Fondo.
Dirección:
María Prado
Fernando de Retes
Fronteras, números, delimitaciones, elecciones, personas, posesiones… Todos tendemos a intentar etiquetar las cosas, a las personas, a marcarlo todo; y de esa manera sentirnos poseedores o integrados en un “algo” difícil de definir, pero que nos empeñamos en intentar lograrlo. 
Con esta premisa las compañías CuartoyMitad Teatro y Teadro de Fondo nos traen el espectáculo “Escriba Su Nombre Aquí” donde dan cabida a todas estas cuestiones de una forma original, llena de ironía, con toques de pícara ternura y con una enorme complicidad con el espectador. Un texto elaborado por ellos mismos donde el surrealismo y el absurdo se dan la mano con lo cotidiano, utilizando la risa como instrumento denunciante.
Dirigidos por Fernando de Retes y María Prado los cinco actores que integran el elenco nos muestran un entramado de situaciones aparentemente rockambolescas que, sin embargo, son muy habituales en nuestro día a día, pero que, pasadas por el tamiz del surrealismo y del humor, nos las tomamos con mas ligereza. Situaciones como la inmigración, la identidad sexual, la incomunicación mal entendida o los asuntos puramente burocráticos, aparecen en esta función para, desde una amabilidad muy bien recibida, ser denunciada o por lo menos tenida en cuenta como un auto-impedimento hacia la felicidad.
Me fascinó el sentido del humor de la compañía, tan desquiciante en algunos momentos, tan juguetón, tan ruidoso y a la vez tan sencillo. Me encantaron los elementos utilizados, el aprovechamiento al máximo de simbolismos y la cercanía permanente con el público y la sintonía que esto provoca.
En mas de un momento me descubrí sonriendo embobado y en otras soltando carcajadas sonoras por las situaciones que se dan cita en la función. Aunque también es cierto que hay momentos que funcionan mejor que otros y hay escenas que quizá se alargan en exceso, pero el conjunto me resultó muy estimulante. 
Quizá uno pueda pensar que el tema ya está muy tratado, pero la compañía logra darle esa vuelta que hace que en todo momento reine la originalidad y la frescura para que el público esté entregado a la propuesta.
Como digo, son cinco actores, Pablo Huetos, Rebeca Matellán, María Prado, Fernando de Retes y Fátima Sayyad, que juegan, se divierten, que saltan y corren, que entran y salen de los personajes a su antojo y que aprovechan hasta el último elemento de la escena para hacer de este montaje un torbellino lleno de ritmo y de luz propia, que ellos mismos desprenden con la energía que transmiten, además de conseguir que uno salga de la sala con un sentir tan gratificante… ¿Y por qué si tratan unos temas tan complejos? Porque han sabido llenarlo de positivismo y acabarlo con un llamamiento a que cada uno tome la identidad que mas le plazca, la que mejor le siente, y con ella se construya a si mismo, como si fuera un traje a medida y no como si fuéramos algo hecho en serie.
Es un montaje que recomiendo con el mismo cariño con el que he sentido que se ha realizado.