Ya han pasado casi dos meses desde que Garaje Lumiere echara el telón. Dos meses no parece que sean mucho tiempo, pero que a nivel teatral da para un sin fin de representaciones; de ocasiones de ver sentado en las gradas de esta sala, a un montón de compañías peleando por captar nuestra atención con sus historias; de tener infinidad de sueños puestos en escena…
Celia de Molina
Han pasado dos meses y Celia de Molina ha sacado fuerzas de flaqueza para mirar hacia atrás a petición de “En Un Entreacto”, con el dolor que eso conlleva, y contarnos qué pasó en su momento con esta sala que se estaba erigiendo por derecho propio en un estandarte para el Off-Madrid y que los trámites burocráticos eternos y tramposos y la nula gestión cultural por parte del Ayuntamiento de Madrid han intentado cerrarle la boca… ¡Nada mas lejos de la realidad!
Os recomiendo que leáis esta entrevista a corazón abierto.
¡Gracias Celia por tanta generosidad!
En Un Entreacto.- Para todos aquellos que no lo conozcan ¿Cómo surgió Garaje Lumiere?
Celia de Molina.- Garaje Lumière surge de la necesidad de poder desarrollar nuestras inquietudes artísticas y poder trabajar de aquello para lo que, tanto Miguel Quero como yo, nos habíamos preparado. Miguel Quero acababa de terminar la carrera de Dirección de Cine y yo hacía un año que había terminado la escuela de Arte Dramático. Recuerdo que yo trabajaba como camarera en un bar de tapas de Madrid y un día me dijeron que no me renovarían el contrato, aquello en su momento fue un palo, sin embargo, me ayudó a decidirme a buscar mi propio futuro, algo que dependiera de mi y sólo de mi.
Miguel y yo nos reunímos y comenzamos a pensar y a desarrollar lo que casi un año después sería Garaje Lumière. Al principio pensábamos en un espacio pequeño donde poder realizar videobooks, alquilarlo para ensayos y a su vez utilizarlo para nuestros propios proyectos. Lo que descubrimos con el paso del tiempo y del esfuerzo es que aquella idea se iba convirtiendo cada vez más en un sueño gigante: un lugar donde las artes tuvieran cabida, un lugar donde los jóvenes creadores pudieran realizar sus proyectos. Queríamos una ventana para los que, como nosotros, acababan de terminar sus estudios o, simplemente, no eran las bestias consagradas que normalmente se necesitaba ser para poder acceder a los lugares de exhibición madrileños.
En este viaje se unió Francesco Pozzi, pieza también clave en el desarrollo de Garaje, él acababa de doctorarse en Historia del Arte, añadió lo que se refería a exposiciones artísticas. Desarrollamos una idea donde convergieran el cine, el teatro y el arte. Nació Garaje Lumière, gracias también a muchas personas que desde el primer momento nos apoyaron, aportaron ideas e incluso participaron de la creación del lugar.
EUE.- ¿Cuántas personas habéis estado trabajando en Garaje?
CM.- En Garaje Lumière trabajábamos de forma estable 5 personas: Miguel Quero en la parte administradora y de dirección audiovisual, Silvia ChiaromonteFrancesco Pozzi el gestor cultural y responsable de prensa, Gonzalo Grillo el encargado de taquilla y ventas, Ignacio Jiménez el técnico de sala y yo como directora artística y programadora escénica.

Si contamos todas y cada una de las compañías que han pasado por nuestro espacio, la cifra de personas que han trabajado en Garaje Lumiére se dispara.

La cantidad de trabajo que genera un espacio de este tipo es abrumadora, desde técnicos, actores, directores, y teniendo en cuenta que se realizaban eventos privados, cursos y exposiciones… la verdad es que ha sido un lugar donde hemos “convertido en oficio la capacidad de soñar” (recordando las palabras de mi adorado Juan Vinuesa en su artículo de ElClubExpress)

No obstante, muchas personas colaboraron y sin ellas no habría sido lo mismo Garaje Lumière, tales como Natalia de Molina, Emilia Díaz, Maria Ángeles Díaz, Giovanna Olivari, José Pedro Carrión, Valery Tellechea, Juan Vinuesa , Carlos Rico, Vicent Díaz, Airún Oliveros…
EUE.- ¿Cuál es el motivo de tener que echar el cierre?
CM.- El motivo de tener que echar el cierre es un gobierno con complejo de Narciso , que de tanto mirarse a sí mismo ha olvidado el principio fundamental para el que gobierna: el pueblo, el ciudadano.
Trabajan para entes no para personas. La cultura es la bandera de un pueblo, el trabajo no dignifica pero da de comer. Si continúan mirándose entre ellos conseguirán un pueblo moribundo.
La cultura se ahoga ante un maremoto como es el 21% de Iva y ellos siguen mirando a otro lado, continúan cerrando espacios en base a una ley que desprotege por completo la realidad de un sector, como es la ley de licencias urbanísticas en base a espectáculos del ayuntamiento de Madrid, y ellos no sólo miran a otro lado si no que ejecutan cartas de cese sin conocer cómo evoluciona el sector, sobretodo en los últimos años que han aflorado espacios escénicos que no atienden a la realidad de los años precedentes, sino que son nuevos conceptos acordes al tiempo que vivimos.
La realidad del espacio de exhibición ha cambiado, apostando por adaptarse a los nuevos tiempos, también ocurre con las nuevas formas de crear compañías, de hacer teatro, hoy en día nadie piensa ya en subsistir su creación a través de ayudas públicas, el teatro ha evolucionado para adaptarse a los tiempos, sin embargo, la administración sigue anclada en un sistema que nada tiene que ver con la realidad del sector.
El último artículo que salió sobre nuestro cierre fue en un periódico de prestigio como es EL PAÍS, pues bien, en este artículo el titular era: “GARAJE LUMIÈRE CIERRA POR VENDER ALCOHOL Y CARECER DE LICENCIA”, para cualquier persona que haya conocido y vivido la realidad de Garaje Lumière éste titular es más que ofensivo, pero es, entiendo, el argumento más apropiado para un ayuntamiento con credibilidad 0, cualquier persona que no conozca Garaje Lumière y ese día tuviera EL PAÍS en sus manos, pensaría que los que trabajábamos allí somos poco menos que delincuentes y que habíamos regentado algo parecido a una discoteca y cuanto menos un pub. Con este discurso banal y volviendo a mirar a otro lado, nos cerraron el local, que ya de por sí era difícil de sustentar puesto que hoy en día regentar un espacio cultural es casi un acto heroico, bueno, sin el “casi”: ES UN ACTO HEROICO.
EUE.- ¿No hay opción de poder llegar a reabrir?
CM.- Reabrir el espacio físico es casi imposible, sobretodo en el mismo lugar donde se realizó. Sin embargo las puertas de lo que significa y es Garaje Lumière nunca se han cerrado por lo tanto no hay que reabrirlas. Nos quitaron el local, no el alma.
EUE.- Cuando os lanzasteis a la aventura de abrir este espacio ¿ya os advirtieron de los problemas
burocráticos que os ibais a encontrar?
CM.- Jamás. Miguel y yo estuvimos durante 3 meses acudiendo cada mañana a la asesoría de emprendedores de la Comunidad de Madrid, donde trabajábamos sobre escrito el proyecto que deseábamos realizar junto a un profesional de la comunidad. El proyecto debería pasar un examen de evaluación que determinaba si era viable o no, lo pasamos de forma positiva, accediendo así a AVALMADRID (un organismo que pone al servicio de los emprendedores la comunidad de Madrid para avalar créditos financieros), en este lugar un grupo de expertos evalúa el proyecto desde todos los ámbitos: financiero, jurídico, viabilidad, etc.. A nosotros no sólo nos dieron la enhorabuena por un proyecto tan bien presentado y tan bien definido, sino que nos preguntaron si podrían usarlo de ejemplo, de esta forma nos dieron el crédito y comenzamos a montar lo que después ha sido Garaje Lumière.
En todas estas evaluaciones y diagnósticos, nadie, jamás, nos advirtió de que conseguir legalizar la actividad sería imposible y ni tan siquiera difícil.
EUE.- Las reacciones de la gente a través de las redes sociales ha sido abrumadora ¿qué opinión te
merece esto?
CM.- A nivel personal ha sido uno de los mejores antídotos contra la rabia y el dolor.
El día que se hizo público el cierre de la sala el aluvión de cariño, de mensajes llenos de indignación, de dolor, fue una especie de compartir aquella injusta noticia entre todos. Entendí que lo que habíamos hecho era algo que nos pertenecía a todos, que el trabajo se había hecho bien y que aquella forma de amar desmedida tenía recompensa: las personas.
Yo conseguí transformar la rabia en amor, y aquello ha sido una de las cosas más bonitas que me ha sucedido nunca.
EUE.- ¿Hay una unión real entre los profesionales y aficionados a las artes escénicas?
CM.- Buena pregunta, a veces la unión real no existe ni entre los profesionales…. De todas formas, superadas viejas leyendas de que pertenecemos a una profesión donde vuelan cuchillos entre compañeros, yo, desde mi experiencia, creo que no es del todo clara la unión entre profesionales y aficionados.

Y puedo hablar sobretodo desde mi experiencia en Garaje Lumière, mi autocrítica va en la medida en la que quizá deberíamos hacer un ejercicio de conciencia y buscar la forma de llegar al ciudadano, al público, y hacerlo partícipe de que el teatro es tan suyo como de los profesionales . Yo en Garaje Lumière, por ejemplo, veía como las actuaciones se nutrían en un amplio porcentaje de personas del propio sector que van a ver a sus compañeros, sin embargo ejemplos como la Kubik Fabrik que ha sabido hacer del barrio un espectador asiduo al teatro me parece que es la buena dirección, acercar el teatro a las personas, que es su principal labor… hacer partícipe al aficionado de las artes escénicas de los problemas del sector tan aberrantes como el IVA, los cierres de salas, según mi opinión es algo que deberíamos poner sobre la mesa y hacer autocrítica.
EUE.- La situación teatral actual en la capital, en lo que a salas de pequeño formato se refiere, es bastante complicada ¿qué solución crees que puede tener esto?
CM.- Según mi punto de vista en esto conviven dos realidades que van en paralelo:
  • Por un lado, es entusiasmante debido a la creciente e inspiradora actividad de creadores como José Padilla, Jota Linares, Paco Bezerra, Álvaro Aranguez, Carlos Be, Paco Anaya, Miguel Ángel Cárcano, Antonio de Cos, Íñigo Guardamino y tantos otros, que están haciendo una labor impecable al desarrollo de las nuevas dramaturgias, del nuevo concepto de compañía y que están haciendo del circuito off quizá la parte más interesante y motivadora de la realidad teatral madrileña, son ejemplos de autores que están dando y dan mucho gracias a los nuevos espacios de creación, los reconocidos como circuito off. Esta realidad que se está palpando es necesaria para la salud del teatro.
  • Por otro lado, los lugares donde se desarrollan están , no en una situación complicada, en una situación alarmante. Que exista un vacío legal en cuanto a la legalización de dichos espacios, nos sitúa en un marco desprotegido de cualquier golpe.
Por lo tanto, según mi opinión, el júbilo de estas nuevas tendencias y realidades teatrales debemos
protegerlo, para ello no podemos olvidar la realidad de una ley que las desprotege. Sin lugar de exhibición y sin lugares donde se prioriza la selección de obras en base a los nuevos creadores, el golpe puede ser mortal. Podremos recordar estos momentos vividos como la eclosión de unos años de libertad creativa, de autogestión de los creadores y los lugares de exhibición… pero más que un recuerdo, no quiero ser fatalista, debemos hacer de ello una realidad, que continúen, y para ello es importante no sólo aplaudir el resultado sino proteger el proceso y el lugar de exhibición.

En las jornadas de “Churros y creadores” del Fringe de Madrid organizadas por Fernando Sánchez Cabezudo, se abrieron diferentes temas de debate y de acción. Uno de ellos era el del diálogo institucional cuyo fin es hacer de la realidad de estos lugares una realidad administrativa. Hoy en día se ha creado una “plataforma” de creadores que trata, entre otros, este problema tan grave: la indefensión de los lugares de exhibición.

Es importante pues que todo el sector y los aficionados conozcan la situación y trabajemos unidos para conseguir que estas realidades prosperen.
EUE.- ¿Alguna vez ha aparecido alguna personalidad política por vuestra sala? Me refiero como
espectador, a interesarse por ella, por lo que hacéis en ella…
CM.- Sí, Milagros Hernández Calvo, secretaria de cultura de Izquierda Unida y concejala del ayuntamiento de Madrid. Desde el principio se interesó por nuestra labor y en cuanto recibimos la carta de cese fue uno de los pilares fundamentales para nuestro diálogo con la administración. Hoy en día forma parte de esta nueva “plataforma” que pretende legalizar los espacios de exhibición.
De los políticos que nos han cerrado, ninguno.
EUE.- Este momento amargo e inexplicable que os ha tocado vivir ¿qué sensaciones te dejan?
CM.- Como ya he dicho antes, he tenido la suerte de transformar la amargura en amor.
Los últimos días de Garaje Lumière fueron un bálsamo contra la estupidez y la ineptitud.
Reconocí que da igual si somos pocos o muchos, lo importante es que los que seamos estemos unidos. Y tengo la suerte de haber encontrado a personas maravillosas y haber visto en sus ojos que la pena y el amor que sentíamos era compartido.
Por ello, hoy la sensación que tengo es que Garaje Lumière éramos muchos y seguiremos siéndolo y que el espacio físico es lo de menos.
EUE.- ¿Qué futuro le espera al equipo de Garaje Lumiere?
CM.- Que futuro nos espera es imposible de saber… de momento, incierto.

Por mi parte, sé que volveré a Madrid en unos días, (he pasado el mayor tiempo desconectando en una isla italiana), y asumo esta nueva etapa con fuerza, con ganas de trabajar por y para lo que he decidido dedicar mi vida: el teatro.


Por un lado, como actriz, ya tengo algunos bolos a las órdenes de mi amado Paco Anaya con la obra “S.Paradise” y después imagino llegarán nuevos proyectos y nuevas ilusiones como actriz.
Cartel promocional de S.Paradise
Por otra parte, quiero dedicar mi tiempo también a la gestión cultural, a desarrollar proyectos culturales interesantes, ya tengo alguna idea… ahora despacio pero sin calma. Y, por supuesto, retomar esta “plataforma” que surgió en el Fringe con el fin de buscar el diálogo institucional y luchar para que los que miran hacia otro lado miren de frente.
EUE.- Celia, ya hemos terminado, pero no quiero finalizarla sin dejarte un espacio para que digas lo que quieras; que nos des tu reflexión o que hagas llegar lo que quieras a todos los que leamos esta entrevista.
CM.- Pertenezco a una generación que, desgraciadamente, está destruida laboralmente. Yo he sido una emprendedora, lo fuí casi sin saber que existía dicha palabra, hoy la escucho casi a diario en boca de los políticos como si fuera una bandera que al enarbolarla les diera automáticamente credibilidad y votos, y si va acompañada de la palabra “joven” parece que sientan que podrían ganar las elecciones de un plumazo.

Ser emprendedor no es una palabra vacía, en el mayor de los casos es crear un negocio de la nada, con créditos o sin ellos pero siempre con pasión. Por él te dejas la piel y realizas sacrificios porque crees poder transformalo en un proyecto de vida, de futuro. Cerrar negocios, abocarlos al fracaso por la miopía administrativa es cortar las raíces de un futuro que no sólo afecta al emprendedor sino que afecta al tejido económico colectivo y distancia aún más si cabe a la ciudadanía del poder político.

Los políticos deberían mirar de frente a su pueblo, a su gente y no dejarse sólo ver ante personajes dantescos de gran poder económico que nada tienen que ver con nuestra realidad.
Sin salir de Madrid estamos asistiendo a la segunda parte de una de las grandes películas del cine español “Bienvenido Mr Adelson” el que nos dará trabajo a todos, el que nos dejará fumar y jugar hasta la saciedad sólo a cambio de que a él la “burocracia” le suene a una palabra de una lengua muerta y “hacienda” sólo tenga el significado de finca agrícola.

O llegarán las ansiadas Olimpiadas: tendremos trabajo para elegir, el paro bajará durante 3 meses… ah! No, perdón, las Olimpiadas no, pero bueno tenemos entre un 80% o 90% de las infraestructuras hechas que pasarán a la historia como el Aeropuerto de Castellón. Si ni siquiera saben responder en español a las demandas y necesidades de la ciudadanía ¿cómo lo van a hacer en inglés? Las pretensiones de ir hacia fuera, demostrar y aparentar sólo indican que en el interior hay algo insano.

Mensaje escrito en las paredes de Garaje Lumiere por “La Inventiva Teatro” el día del cierre.

Si nuestros políticos siguen mirando a otro lado, pensando en levantar el país sólo desde fuera, estamos siempre en el mismo lugar, es el círculo vicioso que nos llevó a esta maldita crisis de deudas gigantescas para con los bancos heredadas por el ciudadano que nada tuvo que ver. Esta soberbia del gobernante con el pueblo no es más que la herencia adquirida de caciques y señoritos. El pueblo tiene que respirar, que vivir y que decidir.

Y nosotros, los teatreros, entendemos que el teatro es espejo de la sociedad. Volvemos al callejón del gato, mírense en el espejo gobernantes, y si no lo hacen, nosotros haremos de espejo.
Y para terminar, debo ser agradecida, porque hubo quien me sustentó, quien me dió vida y quien compartió conmigo los dolores más trágicos, también las risas.

A los que me enseñaron a convertir la rabia en amor:
Emilia Díaz, Gonzalo Grillo, Juan Vinuesa, Carlos Olalla, Claudia y David, Giovanna Olivari, César Egea, Iñigo Guardamino, Francesco Pozzi, Zaira Montes, Miluka Suriñack, José Pedro Carrión, Valery Tellechea y Natalia de Molina.
Leyendo esta entrevista podríamos quedarnos con el amargor que arroja la situación que han vivido todos los habitantes de Garaje Lumiere; sin embargo, prefiero quedarme con ese amor con el que la propia Celia ha optado por vivirlo todo y seguir buscando una luz de esperanza y fuerzas para pelear o para que esto no se siga repitiendo.
Sirva este testimonio como grito de “concienciación” para todos aquellos que creen que el teatro es solo un momentos de diversión y no reparan en quienes lo hacen y las situaciones con las que tienen que pelear… y sobretodo como grito de repulsa ante las trabas y las zancadillas a las que están siendo sometidos todos los profesionales que intentan hacer de la cultura su medio de vida.
Desde aquí vamos a seguir, junto a Celia y todo aquel teatrero que quiera, alzando la voz ante la impasividad y la injusticia de aquellos que quiere asfixiar y ningunear a la cultura.
Deseo lo mejor del mundo a todo el equipo y ojalá se abra una nueva oportunidad para que el espíritu de Garaje Lumiere resurja de la manera que sea.
Gracias por regalarnos tantos y tan buenos momentos que nos han permitido volar tan alto a los que hemos pasado por vuestro espacio. ¡Chicos, lo habéis hecho muy bien!