Título:

El Mal de la Liebre
(La Verdadera Historia del Sr. Smith)

Lugar:
Sala Cuarta Pared

Autor:
Javier Hernando Herráez

Elenco:
Isabel Alguacil
Salvador Bosch
Michael Carter
Alicia Fernández
Joan Carles Suau
Sergio Torres

Iluminación:
Miguel Ruz

Escenografía:
María Iciz

Vestuario:
María Carvajal

Movimiento:
Michael Carter

Dirección:
Pedro Casas


Hay funciones que uno busca, las persigue por la cartelera, y otras funciones que son ellas mismas las que vienen a tocar a nuestra puerta, como ha sido el caso de “El Mal de la Liebre”. Una función de la que no sabía nada y que días antes de su estreno vino a darse a conocer a través del perfil de Twitter que tiene este blog (@enunentreacto). Como siempre que suceden estas cosas, a parte de sentirme muy agradecido porque haya gente que demuestre interés en En Un Entreacto, me pongo a investigar por internet, a buscar información sobre la función y conocerla un poco mas, conocer lo que ofrece y los habitantes que la pueblan. En esta en concreto lo que vi me llamó la atención, por su originalidad, por lo diferente de su propuesta, y la verdad es que me apetecía encontrar una producción que me ofreciera, como espectador, la posibilidad de poder descubrir un tipo de teatro distinto del que he estado viendo en los últimos tiempos y el reto como blogger de poder transmitir las sensaciones que el espectáculo ha provocado en mi. Las fechas se me juntaban con otros compromisos, pero gracias a Programate y un poco de suerte, pude no perdérmela.
¿Qué es “El Mal de la Liebre”?
“El mal de la liebre no es que las liebres sean malas. No. El mal de la liebre es que las liebres no se dan cuentan que están corriendo demasiado. El mal de la liebre es que las liebres no se dan cuentan que han dejado atrás al galgo. El mal de la liebre es que las liebres no se dan cuenta que nunca hubo un galgo persiguiéndolas.” Así lo define la propia “Compañía del Señor Smith”.
Un espectáculo escrito por Javier Hernando Herráez que, a través de esta fábula, nos habla de como los seres humanos vivimos atosigándonos a nosotros mismos, perdiéndonos en conseguir objetivos en la vida que acaban por asfixiarnos; autoexigiéndonos tanto que acabamos por perdernos en nuestros ensimismamientos y en nuestras preocupaciones, olvidándonos de lo que verdaderamente deberíamos valorar.
Nos habla de nuestros miedos y nuestros deseos, de la disyuntiva en la que vivimos constantemente, corriendo angustiados tras objetivos de los que nunca nos sentimos totalmente satisfechos. Tan cegados, que somos incapaces de darnos cuenta que ya hemos conseguido metas que perseguíamos y que jamás llegamos a disfrutar porque andamos obsesionados en nuevos objetivos asfixiantes, dejando los logros abandonados a su suerte.

Pedro Casas dirige un espectáculo que me fascinó y que aún me fascina cuando lo rememoro en mi cabeza. Lleno de una poética deliciosa, de una delicadeza que va conquistándote por dentro, que posee un humor juguetón y que a la vez es certera en su mensaje.
Un montaje que visualmente atrapa; en el que, sin grandes medios, uno puede ver actores volando como briznas de hierva, sentir la tristeza del abandono, rememorar con una sonrisa agridulce el paso del tiempo, querer y empatizar con todos y cada uno de sus personajes e incluso descubrir la sabiduría tras el paso de una tortuga.
Hasta la escenografía y el vestuario tienen gran peso en el transcurrir de la función, abriéndonos las puertas entre el aquí y ahora y el cuento del Sr. Smith.
Aunque en ocasiones el montaje es excesivamente complejo de seguir, y no estoy seguro si es porque exige demasiado al espectador o si, por el contrario, tan solo le pide que se deje llevar y se contagie de su vivacidad, el caso es que hay momentos en los que llega a extraviarnos en su lirismo.

Seis actores que transmiten una ternura y una poderosa energía positiva desde el mismo momento en el que accedes al patio de butacas. Que aunque los sientes cercanos y comunicativos con el público, nunca lo percibes de forma invasiva. Desde el comienzo hacen entender que lo que quieren es simplemente que les mires, que les prestes atención un instante de tu vida para que te cuenten y te dejes conquistar por un ratito, después se evaporarán siguiendo otra estela, pero en ese momento es a ti a quien quieren.
Isabel Alguacil, Salvador Bosch, Michael Carter (preciosa composición de movimiento y danza que ha creado para esta función)Alicia Fernández, Joan Carles Suau y Sergio Torres hacen un maravilloso ejercicio de interpretación, vistiéndose y desvistiéndose personajes, ofreciéndote la oportunidad de poder disfrutar tanto de su realidad como personas, como de la fantasía a la que juegan siendo actores. Que nos regalan momentos llenos de sensaciones que nos calan dentro por la sencillez que practican en su acercamiento.

Un fantástico viaje que quizá no sea apto para todo tipo de público, aunque si les apetece aparcar a un lado lo habitual y dejarse invadir por la poesía y la fábula, seguro descubren un lugar que es mas común de lo que en principio uno pueda pensar.
Desde luego que a mi el Sr. Smith y sus compañeros me conquistaron y aún me hacen reflexionar.