Título:
En Construcción

Lugar:
Teatro del Arte

Autores:
Carolina Román
Nelson Dante

Elenco:
Nelson Dante (Pablo)
Carolina Román (Sole)

Escenografía:
Alexandra Alonso-Santócildes

Iluminación:
Eduardo Alonso Chacón

Sonido:
David Cubero

Música:
Julio de la Rosa

Dirección:
Tristán Ulloa

He dado mil vueltas a la forma en la que quería contaros mi opinión sobre “En Construcción”, que he borrado y reescrito la crónica un montón de veces. Pienso que es una función tan especial que se merece que las palabras reflejen, en la medida que me sea posible, la belleza de esta joya que todos deberíamos disfrutar en el Teatro del Arte. No sé si llegaré a conseguirlo, pero eso es un aliciente mas para que vayáis vosotros mismos a descubrirla.
Nelson Dante y Carolina Román han creado un texto y unas interpretaciones que nos hacen sentir una cercanía tan sincera, tan llena de lugares comunes, que uno no sabe si llorar, reír o hacer todo a la vez para poder liberar el nudo en la garganta que se forma desde el mismo momento que pasas a formar parte de la gran aventura de sus vidas, y es que es casi imposible no sentirse cómplice de Pablo y de Sole. Su historia son filamentos de alma que se enredan con nosotros, son experiencias que uno siente similares a las propias. Destilan una inocencia tan pura que es inevitable no amarles y desearles que la vida les sonría y les trate con cariño porque, al fin y al cabo, ellos tan solo desean ver cumplido el proyecto de futuro que emprenden al huir del famoso Corralito argentino, que mas allá de arruinarles, les regala la fuerza suficiente para lanzarse a descubrir qué les tiene preparado el destino. 
A veces los sinsabores y los palos mas amargos son la clave para salir a flote.
El desarraigo, el amor, el miedo, la ilusión, la complicidad brillan en el alma de estos dos personajes que deciden saltar al vacío apretándose fuerte de la mano y enfrentándose unidos a lo desconocido. Que se toman la vida sin grandes aspavientos; regalándonos una lección, mostrando sin pretenderlo, que la vida hay que bebérsela a sorbitos, tal como viene, pero luchando por aquello que nos ilumina el alma; intentando sacar de todo ello el motivo por el que seguir adelante. Un canto a la vida, al amor en todas sus versiones.
Nelson Dante y Carolina Román dibujan una realidad tan tangible que a veces nos sobrepasa, llegando tan hondo que nos hacen perder la noción de estar viendo un espectáculo teatral, prueba de ello fue el sonoro suspiro que se le escapó a uno de los espectadores en la función en la que estuve, cuando Soletoma la decisión clave de la función; me puso los pelos de punta pensar en lo embebido que estaba en la función ese espectador como para que su alma se expresara tan abierta e involuntariamente… es tal la pureza y la verdad que se vive durante la función que uno sabe que Sole y Pablo son dos personas, que no personajes, con los que seguramente nos vamos a cruzar en cualquier esquina de nuestras vidas, o incluso ¿quién nos dice que no seamos nosotros mismos? Porque como bien dicen ellos, esta es una historia de ida y vuelta…
Qué bello es este espectáculo que ha dirigido con una mano tan delicada Tristán Ulloa, crítico con la vida y con las situaciones que nos tocan vivir, pero con la medida justa como para que uno salga de ver la función pensado en lo necesaria que es y reafirmándose en lo poderoso y bello que es el teatro que a veces mas allá de hablarnos de fantasías nos habla de las ilusiones. Y eso, en estos momentos es tan terriblemente necesario…