Título:

El Flautista de Hamelin

Lugar:
Teatro San Pol

Autor:
Los Hermanos Grimm

Elenco:
Andrea Soto (Flautista – Títeres)
Juan Bey (Alcalde Hamelin – Títeres)
Laura González (Mujer del Alcalde – Títeres)

Escenografía y Vestuario:
Telón Tolón

Música y Dirección Musical:
Gonzalo García Baz

Dramaturgia y Dirección Escénica:
Rafael Boeta Pardo

Hace ya un tiempo que vengo siguiendo la pista a esta compañía que tiene doble personalidad. 
Para el que no lo sepa, la gente que anda tras Telón Tolón (su alter ego para los espectáculos infantiles) son nada mas y nada menos que la compañía de Baz&Boeta que ya han pasado por este blog con su montaje “Concierto de una Orquesta de Verano” y que están dispuestos a revolucionar el mundo del teatro musical en todas sus facetas. 
Actualmente, a parte de este montaje inspirado en el cuento de Los Hermanos Grimm, también poseen otro par rodando por aquellos escenarios que tienen el buen olfato y la valentía de programarles.
La verdad que no soy muy aficionado a ver espectáculos infantiles, pero cuando voy a verlos, salgo gratamente sorprendido. Sobretodo por las enormes ganas y el esfuerzo que destilan estas compañías que luchan por hacerse un hueco y que nos traen unas producciones que arriesgan y dan un paso mas allá del que normalmente se espera de ellos.
Telón Tolón apuestan por un espectáculo nada edulcorado. 
Todos sabemos que la historia de “El Flautista de Hamelin” no es precisamente un cuento apto para todos los públicos; no, no me refiero a que no sea apto para niños ¡los niños se lo pasan estupendamente! no había mas que ver la cantidad de manos alzadas queriendo subir al escenario y seguir al Flautista o ser la cobaya humana para que el Alcalde de Hamelin y su señora esposa experimentaran con ellos con sus locas ideas para acabar con la plaga de ratas. A lo que me refiero es que no es apto para padres que después no quieran dar muchas explicaciones a sus hijos porque viendo este espectáculo, uno se adentra en el mundo de los cuentos tal y como son. El cuento es el que es y así nos lo cuentan, nada de finales inventados. 
Un texto y unas canciones, creadas por Rafael Boeta y Gonzalo Gª Baz, llamativamente oscuras que, junto a la escenografía y la ambientación, nos dan paso a este cuento habitado por personajes mentirosos y manipuladores que son castigados por intentar aprovecharse de quien intenta ayudarlos. Mención especial a la originalidad en la creación de sus marionetas.
Al final de la función y hablando con Laura González, actriz que interpreta a la mujer del Alcalde de Hamelin, le comentaba que me había dado la sensación de haber visto una especie de Sweeney Todd para niños, algo que me ha parecido muy interesante de descubrir en un infantil y realmente arriesgado.
La música tiene en sus melodías cierto regusto a Sondheim, que ya se dejaba ver en su montaje de “Concierto de una Orquesta de Verano”, con una letras que no se quedan solo en el soniquete pegadizo para que los niños aplaudan, si no que dibujan la personalidad de los personajes, que hacen que los adultos también nos lo pasemos bien viendo la función. 
Eso sí, teniendo en cuenta que es un espectáculo pensado para niños, eché en falta alguna canción o situación un poco mas “luminosa” que aflojara el dramatismo de la función, sin traicionar la premisa de contar el cuento tal como es. Aunque por otra parte, no vi que los niños acusaran esta falta de “luminosidad” de la que hablo, y ellos son los que mandan.
Los tres actores, que en esta función eran Andrea Soto, Laura González y Juan Bey, están muy divertidos en sus papeles. Dispuestos a hacer pasar un buen rato a los niños y defendiéndose con soltura frente a uno de los públicos mas exigentes que existe. Buenas voces e interpretaciones a la medida de este cuento, que mantienen atentos a grandes y pequeños.
Espero que los programadores sean avispados y apuesten por esta compañía que trae algo diferente al típico espectáculo infantil y le hagan hueco en su sala, no se van a arrepentir.
Y yo personalmente ardo en deseos de ver un espectáculo, me es lo mismo Telón Tolón, Baz&Boeta o los dos a la vez, que mezcle el lirismo de su producción infantil y el esperpento que aflora en su espectáculo mas adulto y que, con esas melodías que componen y que me encantan, nos regalen un musical inspirado en ese universo tan particular que están cultivando, porque pueden convertirse en el gran bombazo de la cartelera.