Título:
Cordón Umbilical

Lugar:
Sala Triángulo

Autor:
Daniel de Vicente

Elenco:
Alberto Delgado (Javier)
Silvia Vivó (Laura)
Doriam Sojo (David)
Mónica Regueiro (Lucía)
Carles Magnet (Alberto)
Luz de Paz (Ana)

Música Original:
Pascal Gaigne

Escenografía:
Ana Garay

Iluminación:
José Manuel Guerra

Dirección:
Daniel de Vicente


Un año mas vuelve el Festival La Alternativa a Madrid, como viene siendo habitual desde el año 1989. Festival donde se da salida a propuestas  teatrales, de danza e incluso performance. Las salas que acogen estos espectáculos son la Sala Tú, La Casa de la Portera, Garaje Lumiere, Sala Tarambana, Bululú 2120 y Sala Triángulo que es donde se representan la mayoría de los montajes, como es el caso de “Cordón Umbilical” que ayer tuvo su estreno absoluto gracias al apoyo del Festival.
“Cordón Umbilical” está escrita por Daniel de Vicente, joven escritor que se ha lanzado de cabeza a dirigir su primer texto teatral. En el que trata el tema de las relaciones familiares. Tema que da mucho juego y que él nos muestra en un texto mas que interesante.
En este caso se nos sitúa, como punto de partida, en la celebración del 25º aniversario de bodas de los padres de Ana, que junto a su novio David, lo celebran entre brindis y discursos emotivos; hasta que Ana decide que es el momento de dar otra “buena” noticia… Momento en el que esta familia entra en un juego de claroscuros donde se dice mas con lo que se calla que con lo que se habla. Una maraña de relaciones entrecruzadas que atrapan a los personajes y que les hace obrar de manera muy diferente a lo que dicen.
El planteamiento y el texto están llenos de giros que nos hacen bailar entre la comedia y la tragedia, con unos diálogos inteligentes, en ocasiones chispeantes, y con mucho ritmo. Aunque llegando al final plantea ciertas lagunas que enturbian la resolución de algunas tramas. 
Hay momentos íntimos, dolorosos, ruines, divertidos, seductores… y todo destila un regusto a insatisfacción que, cada uno a su manera, los personajes luchan por sacudirse de encima; y que a mi me resultó muy atractivo.
No me gusta hablar mucho de lo que se ve en la función cuando se asiste al día del estreno porque los nervios no son buenos compañeros y la novedad no es el reflejo de lo que se podrá ir viendo según vayan apareciendo nuevas funciones. (Desde aquí felicito al equipo porque ya sé que después de su paso por La Alternativa tienen abierto un nuevo camino que les supondrá un trampolín en su camino), pero creo que es justo comentar sobre lo que se está viendo en estos momentos, que al fin y al cabo es lo que uno se va a encontrar estos días cuando visiten la Sala Triángulo.
La escenografía me gustó, me pareció sencilla y bastante elegante, con un tratamiento estudiado y bien desarrollado para las transiciones y la diferenciación entre los diferentes espacios; aunque algunos elementos del atrezzo deberían sustituirse por otros que estén mas acordes con el conjunto (Ese cenicero en la habitación del hotel y esos vasos de plástico en la cena entre los amigos, aunque son detalles mínimos, chirrían)
La interpretación de algún miembro del reparto cae en ciertas obviedades que desajustan el resultado final y hacen que me asalte la duda de saber si eso es debido a la dirección primeriza o es un tema mas actoral debido a, bajo mi punto de vista, algún error de casting. Lo siento, soy enemigo de esos momentos en los que los actores “hacen que” o montan el “teatrito” dentro de la propia función.
Quedé encantado con la interpretación de Mónica Regueiro que afronta su personaje con firmeza y con mucha naturalidad (muy de agradecer).
También me quedo con la química y la fluidez de algunos cuadros, donde se ve que los actores están cómodos y seguros, con un camino claro. Doriam Sojo y Carles Magnet, aunque haya que cuidar esos amaneramientos excesivamente forzados, tienen algunos de esos momentos, al igual que Alberto Delgado con la ya mencionada Mónica Regueiro.
El resultado es una comedia de enredo entretenida de ver, pero de la que me fui sintiendo que tiene mucho mas trasfondo del que aparenta y que se ha quedado pendiente de explorar. De todos modos, hay que darle espacio, que la función respire y ver cómo va creciendo después de estos primeros pasos.