Título:
La Casa de Bernarda Alba

Lugar:
Sala La Usina

Autor:
Federico García Lorca

Elenco:
Lucía Acedo Peque (Prudencia)
Cristina Arnau (Angustias)
Elena Cecilia Blázquez (Bernarda)
Maty Gómez (Poncia)
Sara Ibancos (Adela)
Lorena Jiménez (Martirio)
Caridad Lainez Casanova (La Criada)
Isabel Menéndez (María Josefa)
Claudia Ruiz (Amelia)
Miriam Tejedor (Magdalena)

Dirección y Puesta en Escena:
Joaquín Gómez


Por cosas del destino parece que mi siguiente crónica tenía que volver a ser para hablar de una función de Federico García Lorca. Confieso que tras el traspiés de “Yerma” iba temeroso, porque creo que hay autores que son muy complicados de llevar a escena; por lo intenso de sus textos y lo complejidad de mostrar la naturaleza humana sin caer en estereotipos o clichés, pero no por ello voy a dejar de acudir a conocer la propuesta de diferentes compañías.
Desconocía la labor de Bombín Teatro hasta que Joaquín Gómez, director de la compañía, se puso en contacto conmigo para el estreno de su versión de “La Casa de Bernarda Alba”. Un montaje sencillo, cercano, sin mas intención que la de acercarnos a este clásico español de una manera honesta y sin grandes pretensiones, pero que agrada ver.
Un montaje que en momentos resulta asfixiante y que hace sentir que el espectador, debido a la cercanía con las actrices, está igualmente prisionero en la oscuridad de los principios y tradiciones de Bernarda. Una escenografía, en blanco y negro, sin un punto de color nada mas que los que el director desea destacar, y una luz cruda y en ocasiones escasa, que ayuda a mostrar el ambiente sombrío y austero en el que los personajes de Lorca guardan su luto, aprenden a (sobre)vivir con sus tradiciones; donde ocultan sus miserias y viven sus pesares.
Si bien es cierto que en algunos momentos se nota la falta de rodaje de la función, quiero destacar los que mas me gustaron, como ese primer monólogo, desgarrador y tan valientemente interpretado por Caridad Lainez Casanova como La Criada, declarando su amor por el fallecido marido de Bernarda o las intervenciones de Isabel Menéndez como María Josefa, que al comienzo provocó que mirase su interpretación con la ceja levantada y con ciertos prejuicios y que, sin embargo, me sorprendió en su segunda aparición con una gran energía y una presencia de la que deberían aprender alguna de las otras actrices que pueblan el reparto. 
También me gustó la forma en la que Lorena Jiménez va destapándonos a Martirio y sus intenciones, aunque haya momentos que el personaje se le fuera y tuviera que trabajar por retomarlo…
Hay algunas cosas que deberían estar mejor y que ayudarían a crecer enormemente esta función, no voy a negarlo; puntos en los que se nota que el montaje no está del todo pulido, como ese constante vagar injustificado de algunas actrices por la escena, la intención un tanto confusa de algunas intervenciones o el miedo al contacto físico en los momentos mas tensos. Es necesario que la violencia en algunos momentos de esta obra se desate con toda su contundencia, sin miedo e intentando sobrecoger al espectador, la cercanía es un arma de doble filo en este caso… o, si la opción es mostrarla contenida, que sea mas patente, pero que nunca quede evidencia al espectador de que lo que sucede es que las actrices tienen miedo a hacerse daño entre ellas porque mata la atmósfera conseguida. Prueba de lo bien que funcionan los personajes en este montaje es ese cuadro llegando casi al final de la función en el que las hermanas pelean, Martirio y Adela. Ahí las actrices consiguen un nivel de tensión que atrapa, y hacen que el texto fluya con toda su intención. Ese buen trabajo y la buena ambientación en la escena hacen que se sienta el ahogo desesperado por el cual se llega al trágico final. Perfecta elección la de Elena Cecilia Blázquez como Bernarda, con un rostro severo y una actitud castrante que define al personaje nada mas aparecer en escena y que cuenta con una buena replica en la Poncia de Maty Gómez (de lo mejor de esta función).
Creo que es un montaje que debería seguir siendo trabajado porque tiene el germen de una buena producción y que además cuenta con unas actrices con ganas de sacarlo adelante. Estaré atento a los integrantes de Bombín Teatro y a su evolución porque creo que tienen cosas muy interesantes que contar.