Título:
Cuatro Estaciones y Un Día

Lugar:
Teatro Lara

Autor:
María Inés González
Miguel Ángel Cárcano

Elenco:
Sergio Mur (Manuel)
Alicia Rubio (Marta)
Sara Martín (Pilar)

Dirección:
Miguel Ángel Cárcano

Hay veces que las obras nos eligen a nosotros, en ocasiones se nos plantan ellas solas en la mano y no hay que dejarlas escapar… Me gusta pensar que hay un “porqué” para que esto sea así y acepto el desafío con alegría e intriga.
Sí, habéis adivinado que esto es lo que me ha sucedido con “Cuatro Estaciones y Un Día”, un buen amigo no pudo ir a ver la función de ayer y tuvo la gentileza de pasarme las entradas… ¡Gracias!
Había leído sobre la obra y me llamaba la atención, pero como uno no da para ver toda la cartelera, pues estaba resignado a dejarla pasar y mira tú por donde…
La función nos sitúa en una habitación de hotel en la que a lo largo de un año tendrán lugar varios encuentros. En ella asistimos a las rupturas y reconciliaciones de Manuel con Marta, su novia, y con Pilar, su amante, ante su imposibilidad de elegir entre una de las dos.
Desde el comienzo el espectador siente simpatía por los personajes, gracias a que Miguel Ángel Cárcano no los juzga y nos presenta los tres puntos de vista como válidos. Tanto Manuel, como Marta o Pilar tienen su momento para argumentar su postura y hacer que el público entienda “su lado”.
La función me resultó toda una sorpresa. Una trama mas compleja de lo que a simple vista uno pueda esperar, pero que los autores (María Inés González y, el director, Miguel A. Cárcano) nos la ofrecen con un gusto a comedia que es de agradecer, sin entrar en grandes explicaciones. Haciendo que la historia fluya sola, sin aleccionar ni forzar un punto de vista. Creando una trama que, de puro “rocambolesca”, hasta puede ser posible porque… que tire la primera piedra quien no se haya sentido en algún momento un poco “Manuel”, incluso sería divertido que existiera una nueva función que nos cuente lo que es la vida de los tres personajes tras finalizar estas cuatro primeras estaciones ¡Ahí lanzo un guante!
Los tres actores transmiten una tranquilidad en escena que hace que el espectador se sienta cómodo, que queramos escuchar todo lo que quieran contarnos. Hacen un trabajo sencillo, muy medido y que, sin embargo, ofrece una espontaneidad que me conquistó desde el principio.
Iba a decir que ellas me gustaron algo mas que él, pero no es cierto. Tanto Alicia Rubio, que desde su primera intervención me ganó, como Sara Martín, tienen en sus manos dos personajes afrontados de una manera mas naturalista, perfecto para dar el contrapunto a su compañero, pero a Sergio Mur le ha tocado componer un personaje mas arriesgado. Por el tipo de personalidad que tiene su “Manuel“, él tiene que lanzarse mas a la piscina, arriesgar y forzar un personaje del que todos vamos a estar pendientes a sus acciones y reacciones, resolviéndolo con mucho acierto. Los tres se complementan y se entienden a la perfección, y desde la butaca eso se agradece enormemente.
Como ya me ha pasado en mas de una ocasión, he llegado por los pelos a ver esta obra y todo lo que os he contado no sé si os va a servir mas que como mero entretenimiento para conocer otro de los montajes que han pasado por la cartelera de Madrid, porque si no me equivoco, creo que las funciones en el Teatro Lara finalizaron ayer mismo… Una pena porque de vez en cuando apetece dejar los dramatismos y las profundidades de lado y sentarte a ver algo que sea amable y sencillo, que te provoque la risa y que salgas con la sensación de haberte entretenido sin mas, con una historia llena de planteamientos que puedes debatir fuera de la sala, pero con simpatía.