Título:
Orquesta de Señoritas

Lugar:
Teatro Amaya

Autor:
Jean Anouilh

Elenco:
Juan Ribó (Doña Hortensia)
Víctor Ullate Roche (Susana Delicias)
Francisco Rojas (El Pianista)
Emilio Gavira (Herme)
Juan Carlos Naya (Pamela)
Luis Peresagua (Patricia)
Zorión Eguileor (Leo)

Vestuario:
Alejandro Andujar

Adaptación, escenografía y dirección:
Juan Carlos Pérez de la Fuente

El pasado día 23 de Agosto acudí al Teatro Amaya para ver “Orquesta de Señoritas”de Jean Anouilhy confieso que aún no tengo muy claro si me gustó mas de lo que creo o todo lo contrario.

Desde que salí estoy dándole vueltas a lo que quiero contaros y me cuesta tomar partido por un lado mas positivo o por uno mas negativo, cuando pienso en un aspecto negativo, surge algo que me lo rebate, viendo algo positivo que tumba mis argumentos o viceversa… ¡Todo un dilema para mi! Y es que parte de la filosofía de este blog es no criticar por criticar, si no intentar comprender y saber valorar los espectáculos que veo desde un punto lo mas honesto posible, de ahí que comience a contaros esta crónica con tanta duda.
Sinceramente, no estaba en mi lista de “Obras que quiero ver”, pero sería de bobos si me limitara a ver solo lo que quiero ver. Tengo mucho que aprender y que descubrir, e intento estar abierto a cosas que nunca me propondría a mi mismo. Así que, aunque con ciertas reticencias, cuando me propusieron ir a ver este montaje no dije que no. Desconocía la obra y el autor, pero su director y reparto ya me despertaron las ganas de saber qué nos querían contar.
La función nos sitúa en la década de los años 40, en un local llamado “El Balcón de España y Portugal” donde, como ya dice el título, toca una orquesta de señoritas. Entre números musicales vamos conociendo la vida de sus integrantes, sus penas y alegrías, sus luces y sus sombras. Ofreciéndonos un claro ejemplo de las costumbres y la mentalidad de la época. Todo transcurre frente al público, sobre el escenario del local donde trabajan estas mujeres; porque aunque el reparto es completamente masculino, los roles son todos femeninos
Destaco el vestuario de Alejandro Andújar, un homenaje a Álvaro RetanaEl figurinista de las Estrellas”, muy cuidado y con gran importancia dentro la función.
Sin embargo la escenografía no llegué a entenderla del todo (he aquí uno de mis debates internos) me dio un aspecto en cierto modo “casposo”, desactualizado; como si se hubiera querido dar un aire de posguerra con una mirada demasiado ochentera… Sí, suena extraño, pero es lo que me sugería. Aunque por otro lado creo que esto hace que sea una labor de ambientación muy conseguida, ya que nos ubica ciertamente en una sala de fiestas “de segunda” donde el cartón piedra ha devorado cualquier atisbo de glamour, pero, por ejemplo, la idea de usar botellas recicladas en la escenografía no me convenció ¿por qué usarlas y darle tanta prensa? Es algo anacrónico, que bajo mi punto de vista, creo que no “casa” con el resto de la ambientación. Su motivo tendrá…
La verdad que me gustaría ver un montaje con el texto original y poder compararlo con la adaptación que ha hecho Juan Carlos Pérez de la Fuente. No sé cuanto hay en esta función del original y cuanto de adaptación, con lo que no puedo juzgar este aspecto. Lo que sí puedo decir es que quizá peque de “localista” y me entran dudas de si eso va a dejar mas público fuera del que pueda atraer. El tema de los espectáculos de “varieté” seguramente atraiga a un público de cierta edad, que lo haya vivido o lo sienta mas cercano, pero también puede jugar a la contra y “echar para atrás” a un público mas joven. Aunque he de confesar que creo haber descubierto un atracción hacia este género que desconocía y que pienso explorar.

De las interpretaciones no puedo decir nada malo, los personajes quizá pequen de ser demasiado planos, pero esto creo que entra mas en el terreno de la dirección.
Me gustó que utilizaran sus voces para crear los instrumentos de la orquesta en vez de instrumentos reales y resuelven correctamente los momentos musicales, aún no siendo la mayoría de ellos cantantes.
Si tengo que destacar a alguno de ellos, me quedo con Emilio Gavira, a este hombre le den lo que le den siempre lo saca adelante con una sencillez increíble.
Juan Ribó (me gustó su Hortensia), Víctor Ullate y Francisco Rojas, hacen un buen trío. Lástima que su historia tenga un final tan pasado por alto, es el detonante final y queda enturbiado por las prisas de sacar un nuevo traje y cantar una nueva canción.
Juan Carlos Naya, Luis Peresagua y Zorión Eguileor, están divertidamente inocentes, tal y como eran los personajes de la época, aunque personalmente quitaría la cojera de este último.

Es un montaje cómodo de ver e incluso puedes salir satisfecho con la obra, siempre y cuando te lo tomes como un homenaje a los espectáculos de la época y como un divertimento.