Título:
Oua Umplute – El Funeral.

Lugar:
Pequeño Teatro Gran Vía.

Original de:
Teatro Che y Moche.

Intérpretes:
Tereza Polyska.
Kike Lera.
Joaquín Murillo.
Fran Gazol.

Dirección:
Joaquín Murillo.



A veces hay casualidades en la vida. Cosas que uno no espera, que sin embargo le vienen dadas y que se agradece que así sea. Pues eso es lo que nos pasó con nuestro encuentro con esta producción de Teatro Che y Moche. Había visto varias publicidades por Madrid y por Internet y, por circunstancias, sin comerlo ni beberlo surgió la oportunidad de acudir este fin de semana a ver la función… Una agradable sorpresa, la verdad.
Oua Umplute – El Funeral mezcla la música con el teatro cómico. La propuesta es muy sencilla, cuatro músicos Zíngaros celebran el funeral del Abuelo Dimitri, compartiendo con los asistentes la música tradicional de su país como homenaje al abuelo que también era músico, pero las cosas no salen del todo como ellos esperan y eso hace que, entre pieza y pieza, se vayan desarrollando sketchs cómicos que giran en torno a las cenizas del abuelo, el público y los sentimientos de los cuatro componentes de la banda. Desde el comienzo de la función el público es tratado como un quinto actor, siendo partícipe constante de las situaciones planteadas por los músico/actores; siempre teniendo presente el “problema” del idioma, ya que tan solo uno de los actores sabe algo de español y es el que nos ayuda a salvar la barrera del idioma, aunque eso no impide a ninguno de los cuatro miembros encontrar la manera de comunicarse con nosotros. No cuento mucho mas para que el efecto sorpresa no se pierda.
Es un espectáculo al que puede asistir todo tipo de público. Un humor cómodo, con ciertos toques “tétricos” por el tema que tocan, pero luminoso y alegre, que es acompañado por música original zíngara. Destaco, con permiso del resto de músicos, a Tereza Polyska, violinista sencillamente espectacular. En mas de un momento nos dejó con la boca abierta, disfrutando con su forma de tocar. Pero no puedo dejar de mencionar la inteligente y gran labor del resto de la compañía. Fran Gazol (Batería) encargado de reírse de la imagen y los actos un tanto “ilegales” de su personaje venido aquí a algo mas que a celebrar el funeral… Kike Lera (Guitarra) como encargado de hacernos “entender” lo que el resto de su familia quiere contarnos y Joaquín Murillo (Saxofón) como cabecilla familiar, sensible a las tradiciones de su país y que siente un profundo respeto por la memoria de su abuelo Dimitri y que, aunque en su propio idioma, sabe como hacerse entender. Se nota que los cuatro lo disfrutan y que les encanta reírse hasta de su propia sombra (y a nosotros con ellos).
Como digo, pasamos un rato mas que agradable, con la sonrisa de continuo y divirtiéndonos con el “buen rollo” generado en el patio de butacas y la camaradería de los actores. Se la recomiendo a todo aquel que le apetezca  marcar desde la butaca el ritmo con los pies y pasar una tarde riéndose con ganas; con la sana intención de divertirse con buenos actores y a la vez escuchando grandes músicos. 
Una pequeña joya escondida en el Pequeño Teatro Gran Vía que merece ser descubierta por todos.