Título:
Sonrisas y Lágrimas.

Lugar:
Teatro Pérez Galdós (Las Palmas)

Autores:
Richard Rodgers y Oscar Hammerstein

Elenco:
Silvia Luchetti (María)
Carlos J. Benito (Capitán Von Trapp)
Loreto Valverde (Baronesa)
Jorge Lucas (Max)
Paris Martín (Rolf)
Trinidad Iglesias (Frau Schmidt)
Noemi Mazoy (Madre Abadesa)
Angels  Jiménez (Hermana Margarita)
Amparo Saizar (Hermana Berta)
Lourdes Zamalloa (Hermana Sofía)
David Castedo (Franz)
Ángel Padilla (Herr Zeller)
Yolanda García (Liesl)
Jorge Galaz (Friedrich)
Marta Ibáñez (Lousia)
María Osuna (Brigitta)

Dirección:
Jaime Azpilicueta.

Dirección Musical:
Julio Awad.

¿Quién puede negarse a una escapada de fin de semana a Las Palmas? ¡Nadie! y si encima existe la posibilidad de poder ver el montaje de “Sonrisas y Lágrimas” antes de su estreno en Madrid, ¡todavía mejor! Aunque confieso que no es uno de mis musicales favoritos, incluso la película se me hace larga de ver… pero si a mi afición de ver todo lo que se me planta ante los ojos, le añadimos que en casa tengo a uno de sus mayores admiradores… ¡pues no había mucho mas que hablar!
La verdad que tenía ganas de ver algo mas “clásico” de lo que venía viendo últimamente y esta era la mejor de las ocasiones, la música y las letras las conozco, la historia también, con lo que solo tenía que sentarme y dejarme enganchar. ¡Y lo hice!
El comienzo me pareció espectacular. Ese coro de monjas dando paso a la primera aparición de María… es fantástico. Me pusieron los pelos de punta. Me fijaron a la butaca. Desde ese momento, ya no dejé de disfrutar con todo lo que sucedía en escena. La obra tiene muy buen ritmo, los cuadros se van sucediendo con agilidad y en muy contados momentos se alargaban mas de la cuenta.
La escenografía es grandiosa, cambia constantemente y guarda la sobriedad que este musical pide. La iluminación, la ambientación, el sonido envolvente… La tormenta y la primera aparición de los pequeños son momentos que generan mucha excitación en la platea. Todo está perfectamente encajado para situarnos en cada escena. No quiero desvelar nada porque le quedan muchas ciudades por visitar y quisiera que todo el mundo se sorprenda como lo hice yo, pero que sepa quien vaya que verá un montaje espectacular y que no escatima en nada.
Con respecto a las interpretaciones, María está llena de energía; tiene una luz especial y, si soy sincero, en ningún momento la comparé con la grandísima Julie Andrews, ni para bien ni para mal, simplemente Silvia Luchetti le da su propia personalidad. 
La troupe Von Trapp dan en todo momento la imagen de candidez e inocencia mezclada con la travesura tan características de esta familia y suenan realmente bien; se identifica perfectamente la personalidad de cada uno. A la cabeza de todos ellos hay un correcto Carlos J. Benito como el Capitán Von Trapp, que a mi me resultó agradable de ver. Aunque los que lo han visto y conocen la película, me han dicho que quizá peca de bondadoso, dejando enseguida a un lado la rigidez militar de su personaje… Supongo que es una elección de la dirección de Jaime Azpilicueta.
Era gracioso sentir como el público celebraba las interpretaciones de los mas pequeños que, para quien no lo sepa, son seleccionados en una serie de castings realizados en cada una de las ciudades por las que pasa el musical. De los chicos Von Trapp fijos en el elenco debo decir que Liesl, interpretada esa noche por Luciana De Nicola, quizá no da del todo con esa inocencia de los “16 casi 17” a la que canta tan maravillosamente Paris Martin como Rolf. Los otros tres hermanos, Jorge Galaz, Marta Ibáñez y María Osuna, hacen una buena labor actoral consiguiendo que veamos a tres “niños” en escena.
Pero sin lugar a dudas la VOZ de este musical es la de Noemí Mazoy, absolutamente increíble su interpretación de “Climb every mountain” como la Madre Abadesa, es el momento, a nivel vocal, mas impresionante de todos. Por cierto, me encantó el toque cómico que dan a la seriedad del convento esas tres monjas interpretadas por Angels Jiménez, Amparo Saiza y Lourdes Zamalloa.
En el reparto hay dos auténticos roba escenas. Trinidad Iglesias con su sufrida y simpática Frau Schmidt y el aterrador Herr Zeller interpretado por Ángel Padilla, lástima que tenga tan pocas intervenciones…
Dos cosas que me sobraron son el amaneramiento de Max y la falta de cierto toque aristocrático de la Duquesa, que a mi manera de ver desdibujan ambos personajes…
Admito que disfruté mucho de los momentos musicales. Creo que algo que me atrapó tanto fue escuchar ese repertorio de canciones, que pertenecen al imaginario de todos, acompañadas por una orquesta y un conjunto de voces que suenan tan bien. Aunque si es cierto que hay que cuidar algún momento desafinado… pero en general no hay nada que reprochar.
Seguro que van a cosechar un gran éxito en todas las ciudades que visiten. Consiguen que todos los asistentes nos sintamos felices por un momento, haciendo que la gran mayoría se vuelva a sentir un niño. Eso ya es mucho. Aún dos días después, ¡no dejo de tararear las canciones!
Creo que si digo que no me importaría volver, ya os lo digo todo, ¿verdad?