Título:
Concierto de una Orquesta de Verano.

Lugar:
Teatro Victoria.

Reparto:
Didier Otaola (Juan Gallo)
Laura González (Lola Limón)
Noelia Marló (Toni)
Laura Rojas Godoy (Vanesa)
Roberto Saiz (Sebas)

Dramaturgia y Dirección:
Rafael Boeta Pardo.

Música y Dirección musical:
Gonzalo García Baz.

Movimiento escénico:
Rafael Boeta Pardo y Alberto Arcos.

Coreografía:
Alberto Arcos.

Escenografía y Vestuario:
Mónica Florensa.

En Madrid pasan cosas muy interesantes y no siempre son merecidamente anunciadas, y es que hay montajes modestos que nacen con la idea de probar suerte, de intentar hacerse hueco como pueden. Es de agradecer que haya salas que apuesten por las nuevas propuestas para programar, que al menos les den una oportunidad de demostrar si merecen la pena… Es el caso de “Concierto de una Orquesta de Verano” y el Teatro Victoria. Montaje que nace de la mano de Baz y Boeta y que por suerte podremos disfrutar al menos todos los Jueves de Enero… Mas adelante ya se verá…
Digo que es de agradecer porque creo que es una de las apuestas mas divertidas y ciertamente arriesgadas que nos podemos encontrar en la programación actual de la cartelera madrileña. 
La obra nos cuenta como los componentes de una orquesta llegan a un pueblo cualquiera para tocar en la noche de San Juan, narrándonos a ritmo de musical, sus problemas internos; los cuales desembocarán en toda una comedia de enredos digna del propio Shakespeare, de quien beben en gran medida (Comenzando por el título…) No desvelaré nada mas para que os asoméis al teatro Victoria y lo descubráis por vosotros mismos… Desde ya os digo que os sorprenderá el giro que va dando la función según avanza.
Quizá no sea del todo acertado decir que nos lo cuentan en clave de musical; quizá sería mas correcto hablar de una comedia musicalizada, ya que la historia se apoya en las canciones, pero la trama va por otros derroteros. Eso sí, las canciones tienen un sabor a “Sondheim” sazonado con toques folclóricos que, pasado por la túrmix, deja un regusto ciertamente extraño. No por ello tiene que ser malo, todo lo contrario, le da un sabor especial que quizá esté abriendo una nueva puerta para futuras propuestas.
El caso es que quien se siente a ver esta función tiene garantizadas dos horas de risas, unas veces con tintes mas blancos y otras llenos de escatología, pero risas al fin y al cabo. Una función divertida, sin mas pretensión que la de entretener, lo que no quita el destacar el gran trabajo de los actores, que hacen una labor prodigiosa, casi de encaje de bolillos, para llevar a buen puerto un montaje tan frenético como este; donde los actores tienen cambios de vestuario a la velocidad de la luz y entradas y salidas demenciales por cualquier zona de la sala; gran diseño de movimiento escénico por parte de Alberto Arcos. Además de esto, no quiero dejar de destacar las interpretaciones tan completas que hacen todos los integrantes del reparto, cantan, bailan, interpretan, se atreven con el teatro clásico; que es la parte de la función donde mas me agradó el conjunto… Didier Otaola y Laura Rojas Godoy comenzaron por no convencerme, pero se ganaron mi interés poco a poco, gustándome mucho en la segunda mitad de la función. Laura González tiene una voz maravillosa y juega perfectamente con el equilibrio entre la patética comicidad de Lola Limón y la sobriedad en su “otro yo”, que a mi personalmente me interesó. Noelia Marló tiene un peso y una fuerza enormes, al igual que Roberto Saiz, y se crecen con unos personajes muy agradecidos. Algunas interpretaciones son mas acertadas que otras, pero todas llevadas al extremo casi del “cartoon” y de la parodia dan una luz que acaba contagiando al espectador, haciéndole aplaudir al final de la función con una sonrisa enorme en la cara.
Este solo ha sido el nacimiento de este montaje al que le deseo que encuentre una producción apropiada, que le ayude a crecer como se merece, con unos buenos decorados, vestuario y unas mejores condiciones de sala. Seguro que eso hacen de él un montaje del que hablar durante mucho tiempo. Y es que es maravilloso encontrar gente con esta entrega y estas ganas de crear y trabajar.
No dejéis de visitarles.