Ya ha llegado la nueva temporada de musicales a Madrid, y este año viene pegando fuerte desde el comienzo. Las apuestas son muchas y variadas: “Hair“, “Mas de 100 Mentiras“, “El Rey León“, “Shreck, el musical“, pronto vendrá “Chicago” de nuevo… Veremos cómo se porta el público con tanta opción y, sobretodo, con esos precios…
Hoy le ha tocado el turno a “Shreck, el musical“, versión libre del montaje estrenado en Broadway, dirigida por Tomás Padilla. El elenco de hoy lo protagonizaban Miguel Ángel Gamero (Shrek), Mirela Cabero (Fiona), Héctor Fernández (Asno), Antonio Ródenas (Lord Farquaad) y Patricia del Olmo (Dragona).
Ya todos sabemos la historia de Shrek. Una película de Dreamworks que revolucionó las salas de cine porque daba un giro a los cuentos de hadas y les ponía un toque de “mala leche”, provocando que mucho adulto fuera a ver esta película aparentemente infantil dejando olvidados a los niños en casa. Un buen planteamiento para hacer un musical que estuviera a la altura de su predecesor cinematográfico.

A mi me habían llegado comentarios que en Broadway no había funcionado tan bien como se esperaba, pero a la vez la gente que lo vió allí no hablaba mal del montaje. Para gustos los colores, ¿verdad? No sé qué diferencias hay entre el montaje de aquí y el de Broadway, pero he de decir que el que yo he visto hoy me ha dejado bastante frío, incluso puedo decir que me ha aburrido bastante. Lo que he visto hoy me ha dado la sensación de ser algo estancado en el pasado; me ha recordado a los montajes que hacíamos en Madrid al comienzo de lo que, a día de hoy, se ha convertido en una absoluta fiebre musicalera en la capital. Una escenografía pobre, no demasiado cuidada. Un vestuario que, en muchos casos, resultaba “barato”… Si es cierto que la caracterización de Shrek está muy lograda, pero eso hace que se note aún mas las carencias del resto. Ya que la productora se gasta el dinero en hacer el montaje de esta obra, tal y como pasa con otros musicales que han llegado a nuestra cartelera ¿por qué no se hace el mismo que se ha creado en Broadway?. Si hay problemas con los derechos ¿no es mejor que comencemos a crear los nuestros propios en vez de intentar hacer versiones de lo ya inventado? o al menos ¡intentemos superar (¿porqué no?) al original! ¡Pero basta ya de sucedáneos! El caso es que no creo que este montaje esté a la altura de lo que hoy se viene facturando en el género. El público ya ha visto mucho y demanda cosas de calidad, e insisto, al precio que se cobra la entrada, es lo mínimo que se le debe dar.

Personalmente creo que está carente de ritmo. Los cuadros se hacen largos, densos en muchos momentos; sobretodo hacia la mitad del segundo acto. La historia no despierta interés, se han olvidado de esa “mala leche” que hizo de Shrek lo que es, haciendo que se quede en un cuentecillo mas, sin ni si quiera gracia en los gags de “pedos y eruptos”. Se nota que los actores hacen lo que pueden por darle un poco de brillo al asunto, pero es complicado de levantar cuando el material que tienen entre manos les juega a la contra. Textos sin mucha miga y canciones bastante olvidables. Hay momentos que podrían ser grandes y que se quedan en un quiero y no puedo, como el número de claqué con las ratas, la aparición en escena de la Dragona o el de Asno con las ratonas ciegas. Números que podían haber elevado un poco el nivel del espectáculo y que se desinflan según comienzan.
Lo mas destacable de lo que he visto son las voces de Mirela Cabero como Fiona, muy bonito el momento en que cantan las tres Fionas juntas (Pequeña, adolescente y adulta) y, sobretodo, Patricia del Olmo que aporta una chorro de voz a la Dragona. Y la labor en escena de Antonio Ródenas, que hace de su Lord Farquaad un cartoon absoluto, robando muchas escenas a sus compañeros que hoy estaban algo grises.
Una pena que sea así porque seguro que el trabajo que ha llevado este montaje ha tenido que ser monumental, no solo en producción, si no a nivel humano que es el mas valorable, pero se queda insuficiente para lo que hoy en día se le exige a un musical, al menos yo, como espectador que paga, así lo exijo y hoy no se me ha dado.