Mi encuentro con Víctor Conde tuvo lugar la tarde posterior a los Premios del Teatro Musical, donde “Los Miserables” se llevaron cuatro premios, incluido el de Mejor Musical. Esto de alguna manera también fue gracias a él, ya que cumple las funciones de Director Residente en dicha obra. “Pegados”, que es el éxito de la temporada, se quedó sin ninguno, aunque Víctor le quitó importancia comentando lo bien que se lo pasaron después de la ceremonia toda la compañía junta. Además que no todos pueden presumir de haber ganado dos Premios Max con un musical que nació de la inventiva de unos amigos, y eso sí que le llena de orgullo; se nota escuchándole hablar de ello.
Víctor se prestó a la entrevista desde el primer momento que se lo propusimos. Costó un poco por tema de las fechas, él está con cuatro espectáculos, castings y viajes varios que hacen complicado el encuentro, y si a eso le sumamos que yo tengo unos horarios un tanto “cuadriculados” en mi vida fuera de este blog… pero aún así sacó tiempo para “En Un Entreacto” y pudimos charlar un rato, un rato que dio para muchas cosas, ¡incluso para que nos regalara una primicia!.

Víctor Conde. Por cortesía de Javier Naval.
– Para comenzar, cuéntanos como decidiste que la dirección era la profesión a la que te querías dedicar. Porque todos sabemos que un actor, si quiere dedicarse a ello, lo suyo es que comience con una clases de interpretación, pero quizá la gente no sepa cómo son los pasos que sigue alguien cuando decide que lo suyo es ser Director.
– Cuando somos pequeños, que es cuando comienza a tirarte esta profesión, todos queremos dedicarnos a ser actores porque es lo primero que relaciones con el mundo del cine y del teatro, ¿no? Pero enseguida me di cuenta que cuando jugaba a ser actor, lo que mas me interesaba era todo lo que había alrededor… Me fijaba mas en cómo me gustaría que se hicieran las cosas… mas que en la propia acción de actuar. Entonces, vi que tenía que ir por el camino de la dirección. Así que estudié dirección de cine, trabajé durante mucho tiempo aquí y en el extranjero, en EEUU. Y cuando volví, me metí en el mundo del teatro, de nuevo desde la interpretación, pero enseguida me encontré dirigiendo y hasta ahora. Bueno, he tenido que luchar mucho, pero afortunadamente he podido enlazar cosas y todo ha tenido una evolución muy sencilla. Se puede decir que estoy contento y que me divierte bastante lo que hago, así que voy a seguir por un rato.
– He visitado tu página web… http://www.victorconde.com/ Y por lo que he podido ver en ella, tú también escribes tus propios espectáculos, ¿verdad?
– Sí, así es, comencé escribiendo espectáculos teatrales, un corto y estoy escribiendo una película… La verdad que me gusta.  Es una parte que disfruto mucho, supongo que por lo que te decía antes, por el hecho, no solo de poner en pie una historia, si no el contar algo. Me interesa mucho participar activamente de las funciones que yo dirijo. Hago las versiones de las obras que dirijo, por ejemplo, cuando estrené “La Ratonera”  o “Crimen Perfecto”,  hice sus versiones porque me interesa darles cierto tono o hacer hincapié en cosas…
– Darles tu  toque personal, ¿no?
– Sí, darle un toque personal. Yo cuando cojo un proyecto, lo hago mío, como un hijo. Me gusta participar en todo, desde la adaptación hasta el último detalle que sale al escenario… el cartel, las fotos de escena, la música… No sé si es una virtud o es un defecto Jajajaja
– Tiene que ser agotador tocar todos los palos!
– Sí, acabo trabajando un montón. Afortunadamente trabajo con un equipo que suele ser básicamente el mismo y me conocen muy bien, porque si no sería prácticamente imposible. Saben que me interesa participar activamente en todo. Desde que abres un texto hasta que estrenas.
– Y este control, ¿también lo llevas al terreno de los actores? ¿A controlar sus interpretaciones?
– Yo normalmente tengo muy claro lo que quiero decir y cómo lo quiero decir. Supongo que por la cultura cinematográfica que tengo, cuando me leo un guión o un libreto, tengo muy claro como verlo. Me hago pequeños “storyboards” de mis obras de teatro… No soy un director que trabaje sobre improvisaciones o que desarrolle el trabajo mientras lo hace, en eso soy un poco como Hitchcock. Él hacía la película antes y luego le fastidiaba tener que rodarla, porque para él ya la había hecho. Tenía todos sus dibujos, sus storyboards, sabía perfectamente por donde entraba un actor, el movimiento de cámara que tenía… y la verdad es que yo trabajo mucho así, pero eso no quiere decir que no deje libertad a los actores. A mi lo que me gusta de trabajar con los actores es que, sobre lo que yo traigo a un ensayo, el actor me sorprenda, que el actor aporte. A veces al tenerlo tan claro en mi casa, se hace mucho mas sorprendente cuando lo pones en pie porque de repente viene todo el talento de los actores que hacen que, lo que tú tenías dibujado, se convierta en el 200% mas de lo que pensabas. No soy muy intransigente. Me gusta que sobre la base que yo traigo, se juegue… y a veces acabas haciendo algo completamente diferente,  a veces una pequeña variación… o a veces se prueban cosas que no funcionan… pero siempre sobre algo que ya traigo, por lo que te decía antes de querer darle un tono a la historia. Si tú haces tu adaptación y sabes muy bien el lenguaje en el que lo quieres desarrollar, hay que saber contarle a los actores cual es ese lenguaje en el que estás trabajando y lo que quieres contar en esa función o en esa escena. Y a partir de ahí, cada uno pone la magia, pero no soy de los que se sientan en una sala de ensayos y digo “Bueno, hagamos cosas y veamos qué sale”. Eso me provocaría una terrible inseguridad.

– Cuéntanos como fue el trabajo en “Pegados”, por tus palabras deduzco que fue un trabajo completamente en equipo, ¿no?
– Sí, completamente. Ferrán González, del que voy a hacer la tercera obra escrita por él, es un pequeño genio; siempre trae hojas de diálogos, escenas que a veces no tienen título, otras no tienen final… Lo que te dan sus textos es mucha libertad para trabajar en equipo. Afortunadamente los que hemos trabajado en “Pegados” éramos amigos antes que colaboradores. Ha sido muy divertido, pensar “Bueno, con estas escenas y estos diálogos de estas dos personas en la camilla, ¿qué vamos a hacer?” y eso llevó a que un espectáculo que era de dos, acabara siendo un espectáculo de cuatro. Ya que el pianista/doctor como la enfermera, que tenían contadas apariciones,  han surgido de un montón de cosas trabajando con ellos. Por eso y porque todos somos amigos de hace años y todo era muy fluido, había muy buen ambiente y nos reíamos mucho. De hecho eso todavía existe. En “Pegados”, después de un año y medio de haberse estrenado, siguen surgiendo cosas cada día. Después de cada función bajo a camerino, hablo con Ferrán y con Xenia (Reguant), y decimos “Podemos decir esto o lo otro” “Quitar esta broma y meter esta otra” o alguna ocurrencia de ellos en algún momento dado. La verdad que se puede decir está completamente vivo. Es un espectáculo que yo creo que cada semana tiene cosas nuevas.
– Vamos, que está abierto a la creatividad de cualquiera de vosotros.
– ¡Sí! ¡Absolutamente! Dentro de lo que queremos contar, sí que es verdad que salen muchas cosas en cada función. Lo divertido es que los que estamos ahí no solo somos los actores, director, productores, sino también los creadores del espectáculo. Entonces pasa eso, que el espectáculo crece conforme avanza.

– Y eso, ¿Cómo funciona en “Los Miserables”? Un espectáculo que ya viene prediseñado y con todo estructurado.
– Piensa que los actores no son peones de ajedrez, son seres vivos, artistas. Entonces, surgen cosas. Yo veo que cosas que sucedían en escena de una manera, se han desarrollado y tienen su historia interna. El espectáculo tiene mucha vida. Afortunadamente, la compañía de “Los Miserables” es una compañía con mucho talento y es bonito ver cómo ha crecido después de tantos meses desde su estreno. Nosotros tuvimos la ventaja de contar con los creadores originales de “Los Miserables”. Trabajaron mucho con el elenco español. Así que amoldaron un poco su dirección a la gente que teníamos y nadie está en “tierra extraña” interpretando su papel y eso hace que veas cómo crece y vayan surgiendo cosas.
– Algunos ejemplos de cosas que surgen en “Los Miserables” son  “Póker de Voces”,  los sketches de “Humor Miserable”, conciertos…
– Es que se podría decir que “Los Miserables” es una ciudad poblada de gente de mucho talento, entonces es normal que salgan todas estas propuestas y que sean tan atractivas. Hay mucha gente inquieta y con mucho talento dentro de la compañía.
– ¿Y tú no te vuelves medio loco con la cantidad de obras que tienes en cartel?
– Ahora mismo tengo cuatro en cartel. Tengo “Pegados”, “Los Miserables”, “Crimen Perfecto” y “La Ratonera”, que estrenamos tercera temporada en Madrid en Septiembre con cambios en la producción.
– Sí, me he enterado que andabas haciendo castings para la vuelta.
– Sí, hay varios del reparto que se incorporan nuevos.
– Así que vas a estar parte en Madrid y parte en Barcelona, ¿no?
– Sí, estaremos con “Crimen Perfecto” y “La Ratonera” en Madrid y “Pegados” y “Los Miserables” en Barcelona. Pero no me vuelvo loco, mi cabeza discierne mucho de lo que es cada espectáculo, aunque mi cuerpo sí que se vuelve loco cuando tiene que desplazarse tanto. Ahora en septiembre que se estrenan todas a la vez voy a tener que ir un poco a la carrera, pero bueno, ¡me gusta! Y además preparo una nueva función para la temporada que viene, que voy a tener que ensayar después de los cuatro estrenos… Bueno… Preparo “LUZ DE GAS”, te lo digo en primicia.
– ¡Gracias! (Luz de Gas  es una película de la que hay dos versiones, pero la mas popular es la dirigida por George Cukor y por la que ganó el Oscar Ingrid Bergman)

– Sí, preparo “Luz de Gas”  que va a ser la próxima obra que dirija… pero bueno, creo que tengo el espacio en la cabeza para cada proyecto y es que cada proyecto me ilusiona de manera diferente.
– ¿Cuál es la diferencia entre ser el director de una obra y ser el director “residente”?
– El director residente es el que se ocupa del trabajo cuando se va el director de la obra. Se ocupa de que el tono y el lenguaje y, evidentemente, la puesta en escena, sigan conservando el espíritu del principio. No digo mantener las cosas iguales porque eso es imposible, puedes hacer 2000 funciones que las 2000 habrán sido diferentes. Y el director es el que hace todo el trabajo creativo.
Yo siempre digo que la función el día del estreno se muere un poco. Algo en lo que a veces estás trabajando años, aquello que es como tu criatura, es tu vida, y un día se estrena y deja de ser tuya. Se produce algo así, me imagino, como cuando un hijo se te casa. Por un lado es bello pensar que ahora pertenece al público, y por otro lado tiene un puntito como de tristeza, algo que le has puesto tanta energía y tanto cariño, pues ya no es tuyo, ya no depende de ti… ya depende de cómo esté un actor o el público esa noche, en cualquier caso, el director no puede estar allí siempre. Entonces esa función deja de pertenecerte un poco…
El espectáculo tiene que coger su tono y tú, como director residente o director de tus obras, cuando las vas a ver, una vez por semana o cuando sea, si es verdad que intentas que se mantenga todo eso, pero intentar que una función sea igual cada noche es imposible. 
– ¿Cuál es el proceso que sigue una obra? Desde que se toma la decisión de hacerse hasta que seestrena.

– Bueno, cada obra es un mundo, pero cuando yo decido hacer algo, la primera parte es una parte de investigación. Por ejemplo, cuando decidí hacer “La Ratonera” de Agatha Christie, releí las obras, no solo las cumbres, si no las que mas me marcaron a mi en una época, las que mas relación pueden tener con la función… Si me hubiera tenido que leer las 80 novelas de Agatha Christie lo hubiera tenido un poco jodido! Jajaja Pero sí que me leo todo lo que puedo, los tratados que se han hecho de la escritora y tal… Hay una parte de investigación muy profunda que te lleva a la estética, al tono que tú quieres darle a la historia. Veo todas las películas que se han hecho sobre el tema, no solo las de esa función. Por ejemplo, yo adoro a Hitchcock, y cuando surgió hacer “Crimen Perfecto”, para mi fue la mejor excusa para volver a verme prácticamente toda su filmografía. Era como algo que tenía asumido y me encantaba, a veces me decían de ir a cenar o a tomar una copa y decía “No, no, no, que hoy me toca ver La Ventana Indiscreta” jajajaja.  Anoto absolutamente todo lo que me puede servir para montar mi historia porque, en este caso (de Crimen Perfecto), la quería contar desde el punto de vista de Hitchcock, utilizando sus recursos narrativos, entonces me dedicaba a ver la película y anotar… ¡Es todo un disfrute!, seguramente es una de las partes mas bonitas y divertidas del trabajo. Ahora que estoy preparando “Luz de Gas”, no solo me estoy viendo las dos versiones, me estoy fijando en la temática que narra, la estética, intentando ver un poco todo lo que puedo y leer sobre todo eso. 

Luego viene otra parte, que también es maravillosa, que es la creación de tu espectáculo. Son las horas de trabajo con el escenógrafo, el pensar “Cómo voy a hacer esta escena”, el storyboard general de tu función que te decía antes. Yo trabajo mucho con Marc Álvarez que hace todas las bandas sonoras de mis funciones, entonces quedamos, vemos la película, pensamos “esto puede ser tipo John William, o esto podía ser Bernard Herrman, pero un poco mas 70’s…” Hacemos como un brainstorming de lo que ya va a ser nuestra producción. Se hace una maqueta de la escenografía. Hago fotos, trabajo sobre ellas, sobre la maqueta y ahí ya hago un poco la película de lo que vamos a montar.
Después ya llegan los ensayos, donde tú ya te has hecho tu película en la cabeza y llegas con tus dibujos y tus fotos… y eso ya lo pones en artistas, en actores y ¡Boom! Eso se transforma en otra cosa, que es la magia de los ensayos. Porque como te decía, cuando llega el primer ensayo, mi obra yo ya la tengo montada en la cabeza, lo que pasa que cuando los actores empiezan a hablar y te dicen esas frases… eso cobra una vida que es maravillosa y el conducir ese camino, también es muy bonito.
– Claro, y eso a ti también te dará ideas diferentes, otras posibilidades…
– ¡Exacto! Y eso hace que se vuelva viva la función. Luego vienen unos días terribles, que son los días previos a los estrenos, en los que adelgazas 5 kilos, en los que no duermes… porque se te junta todo, las luces, la escenografía, todos los pequeños detalles, te viene todo el mundo “¿Qué prefieres? ¿Este vestuario? ¿Esta falda o esta otra? Esta luz ¿cómo la hacemos?, mas roja, mas… o esta puerta que iba a ser así la tenemos que hacer mas pequeña, hay que cambiar la entrada del personaje…” Todo eso es a la vez. Preguntas y dudas como estas son 200 al día, aparte de los numeritos en el calendario y dices “¡no llego!”
Los nervios del estreno son terroríficos, la noche del estreno piensas “¿Por qué me dedico a esto? ¡No lo voy a hacer nunca mas!” Y ahora he aprendido a que no me afecte tanto como me afectaba, pero al principio era horrible.
Luego llega el día en el que tu función ya hace dos o tres semanas que se ha estrenado, y te sientas en el teatro, sin ningún tipo de inquietud, sin problema, ni nervios, ni nada… Bueno, no llegas a disfrutar completamente de tu función nunca. Siempre piensas que algo lo podías haber hecho de otra manera… Yo todavía no me he sentado en una de mis funciones y la he disfrutado 100%. Soy muy obsesivo y muy crítico con lo que hago, entonces cuando me siento, no dejo de darle vueltas a la cabeza a un montón de cosas.

– El día del estreno ¿Te sientas a ver la función?
– No, es imposible. El día del estreno lo que suelo hacer es estar en la mesa de luces. A veces, cuando hemos hecho muchas previas, el día del estreno entro, salgo… no miro… me pongo debajo de la mesa de luces… No sé, me pongo muy nervioso. Jajajaja
– ¿Qué es para ti un casting? ¿Qué le pides a un actor en un casting?
– Casting es una cosa terrible, pero como me dijo una vez un director americano, es la única fórmula que hemos encontrado para encontrar gente. Sabiendo que es una experiencia traumática tanto para el que realiza la prueba como para el que audiciona. Porque son muchas horas, es mucha gente, y tú tienes que intentar tener la misma concentración y la misma focalización para el número 3 que para el número 300 porque la gente curra mucho, está años preparándose para que le veas 5 minutos y merecen toda tu atención. El casting depende de tantas cosas… Si es verdad que la gente que hacemos los castings, sabemos lo que buscamos. Conocemos el elemento de los nervios, sabemos que un actor no está al 100% nunca en un casting, que te puede dar mucho mas de lo que te está dando, y todo eso se valora, pero valoras hasta cierto límite. Tu imaginación va, conforme a tu experiencia, hasta un límite porque lo mismo un actor después te da hasta un 200% mas de lo que has visto ahí y tampoco lo puedes saber… En cualquier caso, es un mal necesario.
– Yo he vivido algunos castings y la verdad que me interesa mucho saber cómo se vive desde “la otra parte del casting”.
– “La otra parte” también lo pasa mal muchas veces, “la otra parte” tiene que tomar decisiones muy comprometidas. La gente que vivimos de esto, somos muy de “familias”, quiero decir que nuestras vidas están muy relacionadas, entonces, normalmente puedes hacer castings a amigos tuyos, a gente muy cercana a ti y no puedes cogerles, porque no se adecúan al papel o porque la elección no depende solo de ti, porque hay otros productores, otra gente. Entonces, es muy duro saber que un colega tuyo no está pasando una buena época y no le puedes dar un papel. Aunque la verdad es que yo trabajo con muchos amigos míos, me gusta trabajar con amigos, me gusta el ambiente que he creado con cierta gente y me gusta explorar cosas con esa gente, pero en otro tipo de producciones que no depende solo de mi la elección…
– Quizá es como dices, un mal necesario.
– Es la única manera que hemos encontrado, sobretodo cuando hablamos de grandes producciones. Una cosa es que tú hagas una producción con cuatro actores y estos cuatro sabes quienes van a ser porque son perfectos para ello, y porque es tu producción y puedes hacer lo que te de la gana, pero cuando tienes un elenco de 25 o 30 personas, evidentemente hay que hacer un casting. Como cuando es un musical o algo así.
– ¿Tú en “Los Miserables” estuviste en los  castings?
– ¡Yo en Los Miserables tuve que hacer casting! Los directores ingleses me hicieron una prueba. Así que también sé lo que es eso… Luego me incorporé en los castings finales y pude participar en las últimas decisiones. No sabían quién era, pero confiaron en mis criterios para esas decisiones, pero una semana antes ¡los tuve que pasar yo!
– El otro día estuve viendo tu corto en tu web
– “Lesbos invaders from outer space”

– ¿Habrá segunda parte o no habrá segunda parte?
– Yo creo que habrá película.
– ¡¿Película?!
– Sí, yo creo que habrá película… En eso estamos… Yo empecé a estudiar cine y trabajé con Roger Corman en EEUU, del que lo aprendí todo. Y hacía tantos años que estaba metido en el teatro, que tenía abandona mi parte cinematográfica la cual adoro. Entonces, mi íntimo amigo Carlos Atanes, que es probablemente uno de los directores españoles de cine mas underground, personales y fantásticos de este país, y yo, tomando una copa, pensamos “¿Por qué no hacemos unos cortos de serie B? ¿Unos cortos de terror, de ciencia ficción, con una misma protagonista? ¡Creemos una Scream Queen española!” Y entonces nos pusimos a trabajar en ello y cada uno hizo una temática, él hizo un homenaje a la Exploitation de los años 70 y  yo hice un homenaje al cine de ciencia ficción de los años 50, ¡que me fascina! Y salió “Lesbos Invaders from outer Space” que se convirtió en un experimento muy divertido y luego empezó a hacerse grande y comenzó a ir a festivales.
– Sí, he leído que ha ganado unos cuantos premios.
– Ha ganado un montón de cosas. Todavía me escribe gente de diferentes sitios del mundo, diciendo que lo han puesto en su festival, que me han dado un premio… Se hizo muy famoso en los festivales de cine Gay Lésbico. Y varias revistas como “Femme Fatale”, de temática básicamente lésbica, se hicieron fanáticas del corto y también me llevaron de festivales, me pedían que escribiera en sus webs… fue muy divertido, lo pasé muy bien. La verdad es que fue una experiencia maravillosa. Así que estoy deseando volver a eso ya. Además que pude explotar una faceta muy gamberra que tenía dormida, que ha vuelto con “Pegados” y otros proyectos, pero que me gusta mucho.
– Yo personalmente me divertí viéndolo.
– Es un corto hecho en un fin de semana y con un presupuesto que te reirías, lo que pasa que tuve grandes colaboradores otra vez. Estuvo Luísma Irisarri, que es un editor y compositor de vídeo maravilloso, tuve a Marc Álvarez otra vez… Toda la gente que me ayudó en vestuario, en maquetas… tuve trabajando a amigos muy talentosos y entre todos lo hicimos y… ¡Todavía da vueltas! Todavía sigo recibiendo mails todas las semanas con referencia a “Lesbos Invaders…” Así que veremos hacia donde dibujamos todo eso…
Y aquí se nos agotó el tiempo. Víctor se tenía que marchar al teatro y tuvimos que dejarlo, aunque ya veis que la conversación con él dio para mucho.

Víctor Conde. Por cortesía de Javier Naval
Desde “En Un Entreacto” le damos las gracias por lo bien que nos recibió, su cercanía y amabilidad y por las ganas que le puso a la entrevista, contándonos tantas cosas.
 Ahora solo queda estar atento a las carteleras y poder disfrutar de todo lo que Víctor nos quiera ofrecer en escena, que como veis, son muchísimas cosas y a cada cual mas interesante que la anterior.
Os dejo de nuevo el enlace a su página web y a su twitter para que podáis seguir informados de primera mano de todo lo que Víctor Conde vaya haciendo.
TWITTER: @victorcondecom
¡¡¡Muchos éxitos!!!