Los meses de Junio y Julio el calor aprieta y los “Cachorros” gestados en las escuelas de interpretación salen de sus “madrigueras” para exponerse al público, para enfrentarse a los ojos de los que habitamos el mundo exterior… Recitales, muestras, propuestas, obras, fragmentos, inventos, experimentos… cada uno realiza su muestra de diferente manera, pero todos con la misma ilusión, el mismo hambre… Porque no sé si os habéis fijado, me imagino que sí, que todos esos “Cachorros” salen a escena hambrientos, dispuestos a comerse de un solo bocado lo que se les ponga por delante. Los ves nerviosos, con cierto miedo en los ojos, pero con un brillo especial, el mismo que te da tener por dentro un “algo” que te remueve las tripas porque vas a darlo todo y esperas la aprobación del que te está mirando… Y es que, quien mas o quien menos, puesto sobre las tablas, apuesta por si mismo como la mejor propuesta de toda la camada, creyendo que ese paso que está dando es crucial en su carrera hacia el estrellato… Solo hay que ver el brillo en los ojos de todos y cada uno de esos “Cachorros”.

Todos los que hemos estudiado interpretación lo hemos vivido, todos hemos salido a escena con nuestro texto sabido y preparado durante meses, pero con la cabeza nublada, sin poder fijar la vista porque sientes todos esos pares de ojos pendientes de ti, de tus palabras, tus reacciones, tu respiración, tus manos (¡Que no se note que tiemblo!), pero pensado que esa es la noche de tu triunfo, ¡casi profesional!

Cuando finaliza la función vienen los saludos, los aplausos, los besos, los abrazos, las felicitaciones de todo aquel que ha ido a la muestra a verte… Y el mirar de reojo a los que no te conocen, pero te han visto; esperando por si alguno de ellos viene a saludarte, a felicitarte por tu trabajo. Y es que a todos se nos ha visto, y se les sigue viendo, en el interior de su mirada que te están esperando con toda la ilusión del mundo, porque todo lo han dado por ti, aunque no te conozcan. Se han subido al escenario para ofrecerte todo su arte; sintiendo que tienen un nuevo seguidor de su carrera, y que seremos uno de los miles que vendrán detrás… porque aún estás en la escuela, pero quieres comerte a los Arévalo, a las Abascal, a los Tosar, a las Portillo o deslumbrar a los Almodovar o Amenabar, incluso a los Allen o Spielberg que hay sueltos a la espera de alguien como tú… Es maravillosa esa borrachera de ilusión y de emoción porque ves a los “Cachorros” que realmente creen en ellos mismos, que bajan del escenario envenenados de teatro y con el ansia de mas y mas. Después ya vendrán las salidas del nido, los primeros vuelos, el estrellarse contra el suelo, las remontadas, los nuevos intentos y ahí ya aparecerá la “Selección natural”, la tenacidad y la perseverancia de cada uno… y los guardianes del destino que son ¡los directores de casting!, que serán los que te darán paso a una nueva dimensión o los que te harán quedarte a las puertas… pero eso es otra historia que no viene a cuento porque ahora de lo que hablamos es de la ilusión de los “Cachorros”, de su carrera torpe, pero llamativa, que te despierta tanta ternura y por la que le damos todo el apoyo para que se atrevan con mas y vean hasta donde son capaces de llegar.

Este año he tenido la oportunidad de presenciar dos muestras completamente diferentes una de otra, tanto en la puesta en escena como en lo personal. “En Lo Mas Crudo del Crudo Invierno” y “Blancanieves Sálvame Deluxe“.

Cartel “En Lo Mas Crudo del Crudo Invierno” 2011

La primera la realizaron a finales del mes pasado los alumnos de tercer curso de Metrópolis C.E. Una maravilla de función que me tiene atrapado desde hace 14 o 15 años porque yo mismo salí de la misma escuela interpretando esa misma obra. Algo que me hizo no dudar en regresar, reencontrarme con viejos compañeros de reparto y con mi primera profesora de interpretación a la que guardo muchísimo cariño, Clara Cosials. Fue toda una sensación encontrarme en el mismo lugar y con la misma obra, pero situado “al otro lado”. Casi me sentí dando el relevo y entregando toda mi ilusión para que siguieran adelante.

Me pasé toda la función sonriendo con ternura, viéndoles hacer, alimentándome de sus nervios, de su energía, de su emoción y dándoles todo mi cariño. Porque dentro de la imperfección que da el ser aún una “promesa”, la entrega que tienen es abrumadora, y es una pena que muchos la pierden cuando pasan a la nueva dimensión que es lo profesional, y creo que es esencial conservar parte de todo ese sentimiento que uno lleva dentro en esos primeros momentos… ¡Bravo! Lo hicieron realmente bien, y fue un gustazo sentirme de nuevo un poquito Jerry, con permiso del actor que ahora lo interpreta. Y si a eso añadimos que aún figura una foto mía colgada en las paredes de la escuela justo interpretando ese papel… ¿qué mas puedo pedir para sentir lo maravilloso que es sentirse parte de todo esto?…

Cartel Blancanieves Sálvame Deluxe – Topanga Taller Teatral 2011

La otra obra, “Blancanieves Sálvame Deluxe“, la vi el pasado lunes día 11 de Julio en la sala La Escalera de Jacob. Muestra del Taller Teatral Topanga, de mi amigo y grandísimo creador Javi Posadas. Una apuesta arriesgada y muy trabajada. Un propuesta de los alumnos de 2º grado basada en improvisaciones, algo realmente valiente donde las haya. No todo el mundo se sube a un escenario sin un guión aprendido, sin su texto bien sabido, y menos cuando apenas si se tienen tablas, pero también es cierto que el hambre de los “Cachorros” hace que acepten este reto propuesto por su profesor de una manera tan loca y atrevida… Y por supuesto, tan bien resuelta! Una vuelta de tuerca a toda la historia del cuento de Blancanieves, llevándolo al mundo del reallity mas moderno. Dejándoles toda la libertad, partiendo de una pocas premisas y alimentándose de un público que casi es otro de los personajes de la función, ya que su energía hace que los que estamos sentados nos sintamos parte de todo el entramado y nos entreguemos a jalear a los protagonistas en ciertos momentos, casi como los antiguos romanos en los espectáculos de gladiadores.
¡Muy valientes, sí señor! Cuando finalizó fuimos varios los que pensamos y comentamos que, si realmente les apetece sacarlo adelante, podrían hilar mas fino y podrían sacar una función realmente ácida y divertida. Apta para vender y no quedarse en una mera muestra. Veremos que nos dan estos “Cachorros”, si se atreven a dar el salto al vacío.

Estas son solo dos muestras de las muchas que está habiendo en estos días en las escuelas. Dos en las que he podido disfrutar de ver la sonrisa enorme en las caras de los actores, las miradas llenas de emoción cuando reciben el aplauso del público, sintiéndose mucho mas cerca de su sueño.

¿Hay algún otro lugar donde uno pueda percibir algo tan grande como esto? A mi, ahora mismo, no se me ocurre.