Mas que un simple musical

Mas que un simple musical

23 junio, 2011 Coliseum Hair musica musicales Personales Teatro Teatronamos 6

He de confesar que estoy loco por la llegada de Octubre.

Sé que antes está este verano recién llegado, que hay que disfrutarlo y, si dios quiere, antes del tan ansiado Octubre, tengo que dar el salto a Argentina que ya hace mucho que no piso mi queridísima tierra Correntina y se “re-extraña”, pero pensando en la temática del blog, Octubre va a ser un mes muy emocionante… Simplemente porque llega “HAIR” a la cartelera madrileña. No sé qué tal es la versión que nos llega, pero en Barcelona parece que ha tenido muy buen resultado, así que no hay porqué dudar, ¿verdad?

¿Tanta emoción a qué es debida? Pues porque Hair fue mi primer contacto con el mundo musical, con ella comencé esta fiebre. Ya había hecho mas cosas en teatro de texto, pero musical nada de nada y desde ese momento me agarró de las tripas y no me ha vuelto a soltar. Gracias a esta obra surgieron experiencias maravillosas y amistades que llevo en el corazón por siempre y es que para mi es mas que un simple libreto y una partitura, tiene todo un significado emocional que me hace saber que en el momento que de comienzo la función tendré los ojos llenos en lágrimas y no podré evitar la “morriña”, ¡espero que eso no me impida disfrutarla como se merece! ¡Que soy muy sensiblón!

Hace ya la friolera de 17 años que la pusimos en escena de manera amateur con Teatronamos… aquellas veladas en “La Flauta Mágica” donde 20 actores hacíamos malabarismos para trasladar el espíritu de “Hair” a todo aquel que se atreviera a sentarse en alguna de las mesas a escucharnos y esquivar algún que otro brazo descontrolado de algún actor que se dejaba llevar por la emoción del momento… ¡Qué maravilla!

Y ahora, 17 años después, podré saber lo que es vivir el espíritu de “Hair” llevado a lo profesional, desde el patio de butacas. Conociendo todas y cada una de las canciones; seguro que mas de dos sabrán qué canciones son “Aquarius” “Let the Sunshine” o “Good Morning Starshine”; sabiendo qué sucede en cada momento, cual es el destino de esos personajes maravillosos que te hacen flotar, ser feliz y querer sentirte parte de su tribu. Es todo un regalo del destino poder contar con la posibilidad de vivir de nuevo una experiencia como es “Hair” y pensar, yo estuve ahí… y sigo estando.

El montaje que llegará el próximo 27 de Octubre al teatro Coliseum (¿Qué tiene este teatro que es donde siempre se programan esos musicales que se me quedaron clavados en el corazón? Hair, Rent…) está dirigido por Daniel Anglès y protagonizada por Joan Vázquez , Jordi Coll, Queralt Albinyana y Chipper entre otros.

La Tribu – Foto cedida por K de comunicación

La historia cuenta la vida de una tribu hippie en el Nueva York de los años 60, los días previos al alistamiento de Claude al ejército norteamericano para combatir en Vietnam, sus dudas y su vida junto a Sheila y Berger el líder de la tribu. La obra trata sin censuras temas como las drogas, la sexualidad, la libertad, la diversidad, haciendo que este musical sea un espectáculo tan actual ahora como cuando se estrenó en los años 60.

Lo dicho, dispuesto a que llegue Octubre y dejarme empapar de nuevo por el espíritu hippie.

6 comentarios

  1. Ana Prieto dice:

    Hay Jose, qué nostalgia, qué recuerdos, que… mierda no estar en Madrid, leñe!!!!

  2. Jose dice:

    Anita! Tú y yo de la manita a nuestro primer ensayo de aquel "Hair"! Recuerdas? Vente pa'Madrid y vamos a verla juntos! Así cerramos el círculo, no?

  3. Barry dice:

    Vaya Jose, He tenido un revival,que bueno… y eso que yo lo vivi desde fuera… y aun así me da nostalgia todo aquello.
    Un abrazo

  4. Jose dice:

    Es que todo el que estuvo de alguna manera implicado con Teatronamos en aquella época, puede decir que vivió "Hair" como suyo! Y tú estabas ahí!!! y es un gusto saber que también cuento contigo por aquí!
    Un abrazo!

  5. Barry dice:

    Siempre

  6. Anónimo dice:

    Hair.

    La película la vi en 1979 o en 1980, cuando se estrenó en España. Me gustó mucho y la vi unas cuantas veces, ya en Teatronamos, ya que nuestra representación estaba muy basada en la película. Ignorábamos (o al menos yo lo ignoraba) que dicha peli fuese tan diferente al musical: de hecho me habría supuesto una enorme sorpresa descubrir esto sobre la marcha, de no ser que ya había visto en alguna carátula que John Barrowmann en su momento hizo de Claude y en las grafías salía vestido de hippie y con el pelo largo, cosa que me llamaba bastante la atención y, lógicamente, llegué a imaginar diferencias.

    Me dolió que una peli que me gustó tantísimo reultase tan poco respetuosa con el montaje teatral original. No me parece bien, no estoy de acuerdo con que se cambien tantísimo los planteamientos, las situaciones, los personajes y las cosas que les suceden. Son dos producciones bien diferentes bajo un mismo nombre: Hair. Pese a todo no puedo evitar sentir una enorme simpatía por la peli, sus personajes, intérpretes, números musicales, coreografías…

    El montaje teatral de octubre de 2011, que lo vi hace cuatro días tuvo momentos brillantes. Fue muy emocionante ver a Lourdes allí arriba haciendo el gamberro, pasándolo pipa y sonriendo feliz todo el rato. Seguro que poca interpretación tuvo que echarle a alguna de aquellas sonrisas y bien que me gustó verlo.

    Quienes la conocemos sabemos bien cómo canta. Por eso me quedé con un poco de hambre en este sentido. Aparte, algunas voces sensacionales, sobre todo la del chico que cantaba "sodomía". Alex, creo que es su nombre. Una voz que es un don. Prodigiosa.

    Un buen rato de muchos recuerdos, y de mucha frustración por no poder cantar a toda mecha desde mi butaca, pues aunque la tribu se dejaban la piel cantando, el sonido llegaba más bien tenue al patio de butacas y eso siempre frustra un poco, sobre todo cuando lo que suena te gusta de la manera que te gusta.

    Hay una actriz, su personaje creo que se llama Ángela, cuya misión entre otras es la de transmitir cosas al público con gestos, signos, miradas, sonrisas y movimiento de cuerpo. Me dejó fascinado esa chica. Era imposible para mí no mirarla y quedarme embobado recibiendo todo lo que transmitía de manera tan intensa. Aparte era preciosa, preciosa, preciosa. Oh lá lá…

    Alonso Posadas.

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