En unos días se estrena “Hair” en Barcelona y eso me traslada a mis 19 años, cuando mi amiga Ana Prieto nos metió, sin saberlo, Teatronamos en el alma…

Teatronamos mas que un grupo de teatro musical amateur, fue casi un estilo de vida. Al comienzo se llamaba “Teatropello”, pero ya había alguien con ese nombre así que acabamos por ser Teatronamos, mucho mas acorde con lo que hacíamos… Desde ya les doy las gracias por no haberme hecho prueba de canto porque si no, esto ahora no existiría…  Y es que es una parte muy importante de lo que soy ahora mismo. El culpable de que ahora me muera por los musicales y que adore el mundo del espectáculo. Por Teatronamos tengo los amigos que tengo y conozco a tanta gente que ha pasado por allí en una u otra época. Gracias a Teatronamos sé que lo que uno se prepone, lo puede conseguir. Que las cosas no salen “chasqueando” los dedos, pero si luchas, puedes llegar a conseguirlo y, sobretodo, divertirte intentándolo.

Lo principal de todo era conseguir sacar adelante los proyectos que se nos ponían por delante… Con decir que conseguimos representar “Miss Saigón” con escenarios móviles (al estilo costalero de semana santa, pero móviles al fin y al cabo) y con helicóptero incluido, ya dice bastante…
El caso es que allí estábamos todos involucrados. Ensayábamos Jueves y Sábados, pero gracias al “gusanillo” que nos supo meter Javi Malo (Mi querido amigo Pos… es lo que tiene haber sido el director, no?), nuestro director y miembro fundador junto con Cesar, hubo un momento en el que “respirábamos” Teatronamos los 7 días de la semana, las 24 horas del día… El resto de la semana era secundario, era la transición que debíamos vivir de un ensayo a otro, pero nuestra vida, la vida real de los miembros del grupo, comenzaba el Jueves por la tarde y continuaba el sábado a medio día… Estábamos todos deslumbrados con todo aquello. Y es que eramos cada uno de su padre y de su madre, pero todos estábamos en el mismo barco. Estábamos los que estudiábamos arte dramático un poco mas en serio, los que estudiaban otras carreras y las dejaron para probar suerte en “esto”, los que siguieron con sus carreras aunque tardaron eternidades en terminarlos por culpa de “esto”, las que entraron siendo unas niñitas de 14 años, con los ojos como platos viendo a aquellos viejos de “casi treinta” y trabajan ahora de “esto”, los que entraron por amigos de amigos y que acabaron calando muy hondo, los que lo probaron y se fueron para hacer su propia andadura… Pero todos y cada uno de los miembros de Teatronamos tienen al menos una anécdota que contar y, como los tipos que no pueden evitar contar sus batallitas de la mili, así son los miembros de este grupo. Todos tienen alguna preparada y enlazarán una con otra y si te descuidas,  acabarás escuchando sin remedio como cupimos veintitantos actores en el “escenario” de “La Flauta Mágica” representando “Hair”, ¡ojo! si sale esta anécdota debes saber que acabarán llevándote allí para que te maravilles por ti mismo del tetris que montaron… De como rebuscaban en los contenedores de basuras para la escenografía de Miss Saigón, de como alguno se abrasó un pie con los cigarrillos mal apagados en escena, de las galletas que se comían entre cajas y nadie salía a cambiar el decorado, de los miles de viajes y las borracheras de los sábados tras los ensayos que se convertían en domingos mañaneros… Pero sobretodo de la satisfacción que nos causaba el aplauso del público, aunque a veces solo fueran el grupo de las madreas asiduas, y el sentimiento de cariño que teníamos por lo hecho y entre nosotros. Y eso es señal de que aquella fue una época dorada para muchos de nosotros y como decía antes, causante de que ahora seamos como somos en muchos aspectos de nuestra vida.

Ahí tenemos a profesionales que llevan en sus venas algo de veneno de Teatronamos como Lourdes Zamalloa, Antonio Zancada, Laura González, Natalia Hernández, Pedro Espadas, Francisco Reyes, Inma Fernández, Kike Navas, Jesús Gago, Kuya Manzano, Javi Navares, Javi Pos y su estupendísima escuela Topanga, Olga Antúnez y su productora “Hechizo Producciones”, y seguro que me dejo a alguno en el tintero y desde ya pido que me disculpe porque se me agolpan los nombres y los recuerdos…

Otros miembros de Teatronamos siguieron con su vida por otros derroteros no menos estimulantes y que son tan importantes como los que ahora son profesionales, Ana Prieto, una filmoteca andante y una actriz como la copa de un pino que se ha perdido el mundo!, Raquel, Ana Señán, Carmen Izaguirre, Carmen Belén, Pili, Isa, Javi Bueno, Alonso, Nerea, Israel (Cris), Laura Merlos, Charly, Miryam, Virginia, Leticia, Cesar, Juan, Rosi, Farath, Germán… Una lista brutal de personas con las que he compartido la que podría ser una de las etapas mas bonitas de mi vida.

Gracias Teatronamos por todos los momentos vividos, por haber hecho de mi esta parte de lo que hoy soy, de las ganas de contar cosas que tengo siempre, por inculcarme el amor por los escenarios, y sobretodo por todas y cada una de las personas que he encontrado desde que un sábado cualquiera entré en aquel local de ensayo a cantar aquello de… “Let the sunshine!!!!” (Wooojuouyeeee… Mierda, he vuelto a desafinar…)