La última película que he ido a ver al cine ha sido “La Travesía del Viajero del Alba”, la tercera entrega de Las Crónicas de Narnia, películas inspiradas en los libros de C.S.Lewis.

En esta entrega los hermanos Pevensie que aún pueden acceder al mundo de Narnia, junto con un insufrible primo Eustace, se adentran de nuevo en los terrenos de Aslan para ayudar al príncipe Caspian a encontrar a los siete caballeros expulsados por Miraz, el tío tirano de Caspian. Todo ello a bordo del Viajero del Alba que da título a la película.

En sí la película no tiene mucho que aportar. El comienzo es previsible, tan tópico que de primeras tira para atrás. Los hermanos pequeños se ven obligados a vivir separados de sus otros dos hermanos y a compartir vivienda con su primo que los odia profundamente y cuando la tensión parece que es insoportable, ¡zas! de cabeza a Narnia. Cuando llegan allí se encuentran con problemas que, como reyes que son, deben enfrentar y resolver para regresar la paz a sus habitantes…

Es cierto que el nudo de la historia, la búsqueda de los siete caballeros a bordo del barco, me resultó mucho mas interesante porque me recordó en cierta manera a películas como “Jasón y los Argonautas”, “Ulises” y todas aquellas películas de antaño, con aquellos monstruos mitológicos creados por Ray Harryhausen. Solo que ahora esos monstruos a los que se les daba vida con el método “stop-motion”, pasan a ser creaciones digitales bastante bien hechas. Un grupo de personajes unidos por una causa común que se encuentran con diferentes pruebas que superar y con criaturas destinadas a proteger aquello que nuestros héroes necesitan. Esa parte central se hace bastante mas interesante y apetecible de seguir, junto con un fragmento con seres invisibles en plan demencial como aquellos personajes de “Dentro del Laberinto”que me dejaron con ganas de un poco mas, porque al final se quedan en algo meramente anecdótico.

Película agradable de ver que, como dije, no aporta nada nuevo, pero sí te hace pasar un rato entretenido y que tiene unas escenas de acción en el barco muy bien desarrolladas. Lástima que el colorido con el que te la quieren vender confunda y genere cierto rechazo a un público mas adulto. A mi, personalmente, como consumidor de películas fantásticas, me hubiera gustado que la Fox, que es quien se ha encargado de facturar esta entrega, se hubiera sacudido de encima el freno “disneyiano” y meter un poco de mas mala leche a los personajes, tanto en los buenos como en los malos, creo que le hubiera dado algo mas de solidez al conjunto… Y sigo opinando que el 3D es un timo en la mayoría de los casos, aquí también.

Una pregunta que me hago y que lanzo a ver si alguien que la vea me puede contestar. ¿No hay en el personaje de Aslan un toque pseudo religioso? Ahí queda eso.