¿Quién nos dice a nosotros que estamos despiertos en este momento? ¿Vivimos una vida real o vivimos sumidos en un sueño? ¿Es nuestro sueño o nosotros somos parte del sueño de alguien?

Imaginemos que por una casualidad alguien nos da la noticia de que estamos dentro de un sueño, que nada de lo que estás viviendo existe realmente y lo argumenta de tal manera que acabamos por creer en ello… La cantidad de posibilidades que se abrirían podrían volvernos locos. La duda nos devoraría lentamente por dentro; sin saber si lo que vives es cierto, si lo que es cierto es real, si lo que sientes, lo sientes de verdad. Si las personas que te rodean pertenecen a tu vida o están impuestas por otros, si quizá esos otros son los que te sueñan, con lo que cuando despierten, tú… puff!… desaparecerás sin mas o al despertar resulta que no eres lo que habías “soñado/vivido” hasta ese momento… O que puedes diseñar el entorno que sueñas, crear tu propio mundo en el que vivir y que cuando sueñas lo haces de manera tan consciente que puedes llegar a provocar cambios, invitar a otros a tus sueños, hacer sueños colectivos…

¿Peligroso? ¿Divertido? No lo sé… lo que sí se es que suena muy atractivo…

La verdad que un planteamiento tan sencillo como un sueño, puede llevarnos a hacernos preguntas que nos llevan a razonamientos algo mas enrevesados y que a su vez generan otras dudas que te van enredando y complicando cada vez mas y mas, como si estuvieras dentro de un laberinto. Y es que partiendo de esa idea base, el mundo de los sueños; se crea una compleja idea que da forma a “Origen” la última película de Christopher Nolan.

Son dos horas y media de película trepidantes, muy bien resueltas, con un guión de los que cuando acaba la película, apetece comentar. Donde se plantean muchas cuestiones bien diferentes enmarcadas en una especie de thriller psicológico de los que te atrapan la mente, pero de los que no sales confuso y eso, a mi manera de ver, es porque el guión está muy bien rematado o porque, por lo menos a mi, me han engañado y he entrado dentro de la maraña que nos proponen. Me ha entusiasmado el control del tiempo dentro de todo el metraje, como juegan a llevarnos y a traernos dentro de la trama sin que pierdas detalle de nada de los que sucede en los diferentes “niveles”… Y aquí me callo para no estropear nada, que cuanto menos se sabe de lo que vas a ver, mas se disfruta!

Los actores están realmente bien,
Leonardo Dicaprio por fin he dejado de verle cara de niñato malcriado, no quiero decir que no me gustaba porque la verdad que casi siempre me ha convencido, pero es que en esta película le he visto ya adulto, generoso en la interpretación, sin los mohines típicos y compartiendo secuencias con todos sus compañeros.
Joseph Gordon Levitt, este es un nombre que me apunto para seguirle la pista, le hemos visto muchas veces en cine y televisión, pero realmente le descubrí y me gusto en 500 días juntos y ahora MAS!!! Tiene algo que me seduce y me hace querer mirarle, el chico no es nada del otro mundo, pero despide un encanto interpretando que me gusta mucho.
Marion Cotillard es increible, sin mas, en Piaf aluciné con ella, en Nine es la que mas solidez le entregó a la película y en Origen tiene un papel, aparte de muy interesante, que le da la humanidad a toda la parafernalia montado por Nolan.
Y para no extenderme demasiado, que es mi costumbre, debo decir que desde Michael Caine hasta Ellen Page, pasando por Tom Berenger (Comentario venenoso: Qué malo es el paso del tiempo en algunos) Están increibles, con mas o menos protagonismo, pero entre todos hacen funcionar el engranaje de lo que, a primera vista, puede ser una buena paja mental. Pero lo que he dicho antes, yo me la creo y disfruto creyéndomela!

No hay que dejar de lado los efectos visuales, los digitales y los que, al parecer, han hecho de manera mas “artesanal”. Muy buenos, sin mucho alarde de lo que podrían haber abusado al tratarse de algo ¿irreal?, pero siempre con elementos que te hacen recordar que lo que estás viviendo es sueño.
Al igual que el vestuario, serio, pero con el estilo apropiado para dar personalidad a la clase de personajes que son. Y ese sonido que ya comenzando la película te hace comprender donde te estás introduciendo.

Y es que Nolan ha conseguido crearse cierto sello reconocible en sus películas, una especie de sobriedad de las que cualquier cosa es posible, desde la aparente gris normalidad uno puede llegar a ver de todo, desde un hombre descubriendo su pasado-futuro a base de viajar hacia atrás, a un hombre-murciélago real o un Jocker que perfectamente puede habitar en la mente de cualquier terrorista majara. Pues aquí pasa lo mismo, ¿en serio estamos despiertos o, como dijo Calderón, (quiero caer a propósito en lo tópico) “La vida es sueño y los sueños, sueños son”… con lo que estamos atrapados en una espiral de la que no sabemos salir y quizá ni si quiera queramos?