Quién me iba a decir a mi que una serie de animadoras, jugadores de futbol americano y perdedores me iba a enganchar! No me tachéis de snob, solo que si no me llegan a insistir para que viera el primer episodio, hubiera pasado de ella completamente. Porque a primera vista, no es lo que busco… y sin embargo… aquí me tienes, viéndola por segunda vez ya!!! y ansioso por la 2ª temporada y que salga a la venta la primera en DVD para vérmela todas las veces que quiera!!!

Y es que dentro de la simplicidad de planteamiento de la serie, contiene muchos elementos que crean adicción.

La primordial, sus canciones. Son canciones que todos conocemos, que hemos oido en la radio o estamos escuchándolas en estos momentos, canciones de todas las épocas y de TODOS los géneros. Cogen las canciones y las reversionan, algunas con mas acierto que otras, todo hay que decirlo, pero siempre sorprende el toque original que le dan porque para escuchar lo que todos conocemos, ya tenemos esa, la de verdad, la de toda la vida. Y lo bueno, que hacen avanzar la historia, explican momentos del episodio, de la vida de los personajes… No son canciones “porque sí”.

Después tenemos los personajes. Meta la mano en el saco de los estereotipos, agarre el primero que encuentre y sáquelo! Pues ese está en la serie! Digo que son estereotipos, pero es que todos en el instituto lo hemos sido, no? Pues eso! La pija, el guaperas, el macarra, el marica, la gorda, la repelente, la tonta, la putona… Cada uno con sus problemas y sus historias particulares que se unen en el que da título a la serie el Glee club, vamos, lo que siempre ha sido el coro, punto!
También tenemos a los profesores, que son personajes adultos muy “caricaturescos”, buenos muy buenos, casi almibarados, y malos resentidísimos con un punto tierno (Adoro a Sue Silvester!!!! Esas frases dilapidarias, el asco al pelo del Sr. Schuster, su hermanita)… pero insisto, quien nos miré por un agujerito en la pared, no pensará lo mismo de nosotros cuando nadie nos ve? Seguro que sí, todos tenemos ese lado “raro” o “friki”.

Las tramas son sencillas, llevan un hilo que nos lleva através de los episodios: La meta es llegar al concurso de coros y ganarlo, para eso ensayan canciones, preparando el repertorio. Y en cada episodio nos muestran las alegrías y sinsabores de todos ellos mezclados con esas canciones que aparte de ser el repertorio para la competición, sirve para hablar de embarazos adolescentes, superaciones personales, el ansia por ser popular, amores prohibidos, mentiras, fobias y todos esos problemas que nos pasan en la vida. Cosas que cuando a nosotros nos pasan, nos resultan importantes y que quizá vistas así, parezcan bobaliconas.

La única pega que le pongo es que tanto nos venden lo del concurso (ojo, no solo se enfrentan a un concurso al final, en mitad de la temporada también. No creáis que voy a desvelar cosas) que cuando llega el momento, me esperaba quizá mas fuegos artificiales. Algo mas espectacular de lo ya visto… pero para gustos los colores…

El caso es que a mi me divierte ver a esos adolescentes y profesores tirarse los trastos a la cabeza, con esos coloridos, ese exceso de trama boba y con mensaje… y que derepente aparezcan cuatro músicos, el prota les guiñe el ojo o se saque unas partituras de “quien sabe donde” se pongan a tocar y surja un momento musical!!!

Yo me lo paso genial viéndola y espero toda la semana un nuevo episodio! El mejor episodio? El que dedican en exclusiva a Madonna, por supuesto!!! Y no hablo de coña!

Pon un GLEE en tu vida! Serás un “Loser”, pero con un toque “Cool”! Y mañana a corretear por la oficina provocando momentos musicales!